miércoles, 15 de mayo de 2019

CANTO AL PEHUÉN (Araucaria Araucana)




Como un altivo vigía
lo dispuso Nguenechén,
y le llamaron Pehuén
los de la raza bravía,
señor de la Araucanía
donde el cóndor sobrevuela
y la cumbre se deshiela.
Nacido entre el roquedal
la roca es su pedestal
de señero centinela.

Madero de basamento,
brazos rígidos al cielo,
un vellón de nieve en vuelo
se fija, cual ornamento
que le está ofreciendo el viento
a su ríspida textura,
Pehuén de vieja cultura,
alimento de su gente
en el invierno inclemente,
Ñuque Mapu que perdura.

Cobijo fresco en estío
tiempos de la veranada,
vega de verde alfombrada
salta el pequeño cabrío
y se refleja en el río.
Desde una lejana ruca
se oye llorar la trutruca
y un cultrún acompasado
de pronto es acompañado
por el trino de una diuca.

Llega otoño en la montaña
y ya madura el piñón,
el tajo de un gran facón
parece abrirle la entraña
y en el suelo, en la maraña,
ciento de frutos brillantes,
ofrenda de los gigantes
a un solar de fantasía,
Pehuén Mapu, patria mía,
de araucarias palpitantes.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.  
(Imagen de la web)







lunes, 6 de mayo de 2019

CANTO AL LIMAY - VALLE ENCANTADO



Escapando del reinado
del espejo cristalino,
suave inicia su camino
con su andar acompasado,
brillo de sol atrapado,
frescura de cordillera,
besa el sauzal a su vera
y abre un estrecho elegante
en  el roquedal gigante
que acaricia a su manera.

Arriba moles rocosas
con sus brazos hacia el cielo,
galano cóndor en vuelo
sobre formas caprichosas,
esculturas portentosas
que pulieron lluvia y viento,
como salidos de un cuento
torres, castillos y bestias,
piedra y más piedras enhiestas,
milenario encantamiento.  

Abajo el agua azulada
de un Limay resplandeciente
que se ensancha de repente
o se ciñe en su avanzada,
mientras toda la bandada
de embarullado follaje
da el concierto del plumaje,
melodías de las aves,
tonos agudos y graves
que le ofrendan al paisaje.

Desde el balcón del ensueño
se divisa una pintura,
obra genial de natura,
y uno se siente pequeño
ante este lienzo sureño
tan finamente logrado,
fascinante y delicado.
Baja el río displicente
entre el peñasco durmiente,
mágico Valle Encantado.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.

viernes, 3 de mayo de 2019

CANTO AL VOLCÁN LANÍN




Entre niebla y llamarada
fue emergiendo tu figura,
amo y señor de la altura, 
blanca nieve inmaculada,
rumor de canción helada.
Por tus caminos de viento
lanzó el arroyo su aliento,
nació el lago, el bosque, el río,
el ave y su vocerío,
nació el jardín opulento.

Fuiste testigo silente
de la gesta neuqueniana,
la lucha en edad temprana,
el esfuerzo de la gente
en el poblado naciente,
allí estuvo tu bandera
marcando clara frontera,
rincón de verdad y mito
santuario de antiguo rito
de raza fuerte y guerrera.

Rasgo del suelo neuquino,
tu temblor en el cristal
es reflejo matinal
del lago azul cristalino,
y la brisa se hace trino
y la mutisia florece
y el amancay reverdece,
paleta de un pintor diestro,
tan patagónico y nuestro
que a los Andes embellece.

Enhiesta mole rocosa.
emblema de mi Neuquén,
en los brazos del Pehuén
dejo mi rima y mi prosa.
Mi tierra, mi  tierra hermosa,
tan amada y tan lejana,
con el Lanín se engalana
todo el verdor del paisaje
y entre sombras del follaje
canta tu alma provinciana.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.











viernes, 19 de abril de 2019

ODA A LA PATAGONIA.





A vuelo de cóndor, digo,
Patagonia la bravía,
Patagonia sedienta,
Patagonia de las cumbres
y las venas caudalosas,
Patagonia de las nieves
y del  aroma a manzana
entre las bardas resecas.

Patagonia y roquedales
que atisban su extenso mar,
viene bajando del norte
creando jardines nuevos
a la vera de los Andes,
con espejos cristalinos,
con reflejos de volcanes
y sus arcaicos ardores.

Patagonia y el misterio
que guarda el verdor del bosque,
rumores del arroyuelo
y melenas de cascadas
que bañan a las mutisias,
al rojo de las aljabas
y a los brazos portentosos
de gigantes de madera.

Patagonia y su meseta,
enorme y ocre desierto,
reino de los jarillales
de matasebos y zampas,
refugio del zorro astuto
y del choique cauteloso,
azul de cielo profundo,
noches del millar de estrellas.

Patagonia la aborigen,
la del Pehuén y la ruca,
la del tropel y la chuza,
del cultrún y el loncomeo,
la del viento que me abraza
y trae recuerdos viejos.

Patagonia de los hombres
y mujeres esforzados
que van dejando jirones
de vida en la lucha diaria
por el bien de nuestra tierra
y engrandecer a la Patria.

Patagonia a vos te canta
el trinar en la foresta
y mi poema que llega
con un dejo de nostalgia.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.