jueves, 20 de abril de 2017

QUIERO SER RÍO



"El río es como un viaje para el sueño del hombre,
el hombre, es como el río, un gran dolor en viaje" de Poema del río
(José Ángel Buesa)

Quiero ser río
que baje desde las piedras,
que me acaricien las sombras
y el cantar del  ave inquieta.

Quiero ser el agua estanca
de un remanso cristalino,
en donde tus ojos se miren
en donde tus ojos sueñen.

Quiero ser río,
y rumor,
rumor de corriente vieja,
murmurante de poemas
que dejaron las estrellas
colgados del llanto trunco
que quiere entrar en mis ojos
y se desgaja muy lento
del sauzal en brazos verdes.

Quiero ser río
que alivie
tu dulce boca
y que beses
mis orillas
y yo bese
tus tobillos.

Quiero ser una ternura
que venga  con la cascada
a reír entre tus faldas
como lo hace el viento norte,
como lo hace el viento sur,
como lo hace toda brisa
que se roba tus fragancias
para impregnar los jardines.

Quiero ser río y llegar
hasta tu día  y  tu noche,
llevando una blanca espuma
y mariposas celestes,
llevando un cielo de espejo
palpitante de destellos…

O  tal vez las aguas nuevas
de un torrente  hecho de ensueños
con atavíos de luna,
con atavíos de plata.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.



MI GATO CAZÓ UNA LAUCHA (ovillejo)



Partidario del recato,
mi gato,

hoy no sé lo que pasó
¡cazó!

y celebra su festín
¡por fin!

Que se calle el parlanchín
que a todos los despelleja,
sea laucha o rata vieja
mi gato cazó por fin.


Derechos reservados por Ruben Maldonado. 

Allá por mis pagos había un dicho popular “mi gato cazó una laucha”, refiriéndose a aquel sujeto -generalmente un jovencito-, al que se lo ha visto acompañado de una dama  y a quien nunca se le había conocido novia, motivo éste de algunas habladurías.  




domingo, 16 de abril de 2017

MUNDO ATROZ (octavas reales)



Dejé la  poesía en un costado
y el mundo me arañó con sus crueldades,
pandemónium violento y desquiciado,
espejo de crudas realidades.
Demencial fanatismo adoctrinado,
nido oscuro de las atrocidades
que lleva como signo el terrorismo
y sus odios lindando al paroxismo.

Por las calles acechan los chacales
en busca de saciar sus apetitos,
sus  ansias primitivas y carnales,
no importarán los ruegos ni los gritos.
ni una flor deshojada en los umbrales
con los ojos cegados y marchitos.
¡Qué importa la justicia de los buenos,
qué importan los carteles “Ni una menos”!

Surcan el aire bombas y misiles
destruyendo poblados  inocentes,
negras  aves que inmolarán a miles
que jamás entendieron de insurgentes
ni  de los otros ¿Quiénes son  los viles
que en nombre de la paz matan las gentes?
Quizá un día lo aclarará la historia,
si es que quedan vestigios o memoria.

En las pantallas del hipermercado
desfilan los cañones y las tropas,
mostrando un poderío enajenado.
Nadie mira al mendigo con sus ropas
ajadas y su pelo alborotado,
cuenta más que sus ollas y sus copas
se encuentren rebosantes, siempre llenas
al momento de almuerzos y de cenas.

Vuelvo con urgencia a mi poesía
y entre la bruma gris de este paisaje
busco refugio en una melodía,
que recubra lo cruel y lo salvaje
donde tanta alimaña hace su día.
Se oye un trino en el fondo del ramaje,
ríe el niño, se ultima la labranza
y un nuevo día aumenta la esperanza.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.  




sábado, 15 de abril de 2017

¡AMOR, AMOR! (ovillejo)



Ante el crepitar del leño,
te sueño,

aun sabiendo que es en vano,
lejano,

sin angustia ni dolor,
amor,

dulce y perfumada flor,
Princesa de mi utopía,
Numen de mi poesía.
Te sueño, lejano amor.


Derechos reservados por Ruben Maldonado.



OTOÑO (haiku)



Tibia mañana.


Sobre las hojas secas


rayos de sol.


Derechos reservados por Ruben Maldonado.


(Imagen de la web)