sábado, 31 de diciembre de 2011

EL ÚLTIMO DEL AÑO.

"El único símbolo de superioridad que conozco es la bondad."
(Ludwig van Beethoven)

Ni el más largo, ni el más corto,
ni el bello ni el más burdo,
sólo un humilde poema
que le agradece a la vida
haber visto amaneceres,
el reflejo de los lagos,
la montaña con su nieve.
Haber oído los trinos,
el cantar de los arroyos,
la música de los bosques,
el rumor del mar extenso.
Haber olido el perfume
de la flor y el pan casero,
caminar entre la niebla
o con soles que apabullan,
haber mirado crepúsculos
de azulgrana y brisas tibias,
haber visto las estrellas
y los cambios de la luna,
haber soñado quimeras
y haber amado en silencio.
Haber sentido el cariño
especial de hijos y nietos,
de hermanos y de sobrinos,
de amigos y compañeros.
Por eso yo le agradezco
a la vida y al Dios mío,
tantas cosas que he vivido,
tantas poesías al viento,
las sonrisas de los niños,
la adolescente frescura,
la experiencia de los viejos
y un “te amo” que se mece
en cada nube que pasa,
en el eco de la sierra
y cada rincón del alma.


Mis mejores deseos de felicidad para todos, que este año que pronto se inicia nos haga mejores personas, más comprensivas, más bondadosas, más solidarias, más humildes, más amantes de la naturaleza, más respetuosas del prójimo, más fraternales y amigas.  ¡FELIZ AÑO NUEVO!

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martes, 27 de diciembre de 2011

YO VIVO AHÍ...



En el balanceo sensual de tus pestañas,
en el reflejo vegetal de tus pupilas,
en los suspiros de danzan con el aire.

Yo vivo ahí, en el carmín murmullo
/de tus labios,
en el vuelo sutil de tus manitas,
en tu tránsito silente de gacela.

En los secretos resguardados
/de tu diario,
entre los sueños que se mecen
/en tu almohada,
en los pálidos flecos de la luna.

Yo vivo ahí, en tus espacios de luz
/y en la tiniebla,
en el coro dispar del bosque oculto,
en el tenue planear de mariposas.

En la ilegible canción de calles viejas,
en la sonrisa con que nace la mañana,
en las veredas que se encienden a tu paso. 

Yo vivo ahí donde tú quieres,
entre tu música que acaricia
/un mar lejano
o entre trigales que se inclinan
/con el viento.

Yo vivo ahí, en el reino soberano
/de tus besos
y en la tibieza nocturnal
/de tu regazo.


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sábado, 24 de diciembre de 2011

HAIKU DE NAVIDAD


Dicha, paz, amor:


ha nacido el niño Dios


¡FELIZ NAVIDAD!



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viernes, 16 de diciembre de 2011

PASA EL RÍO

Rumoroso, con sones de jilgueros
y  arremolinada prisa,
cuitas recibe en su curso curvilíneo
abrazando temores,
disipando tristezas.
Pasa el río y me lleva a su sonrisa,
como el viento pasa
y es voz de distancia,
temblor de ausencia
y oración al día.
Paciente lavador del llanto
de los sauces
y otros llantos reprimidos,
escondidos en las sombras
que acarician las brisas.
Pasa el río y me lleva a su mirada
cristalina y fresca,
con avidez de amor, de paisaje
y de colores.
Sigue el agua su camino milenario,
cantándole al entorno
de escondrijos vegetales,
hieren los ojos de espuma
destellos del mismo sol
que entibia campiñas
de verdes otoñales y lejanos.
¿Acaso pasa el río nombrándola
o  lo imagina el ensueño
azul en movimiento?
Similar al oleaje
que repiquetea en la piedra,
golpea en mis labios
su nombre,
llenándose la tarde de alegría
con el solo pensarle,
tibiamente.

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jueves, 24 de noviembre de 2011

ALGUIEN PASA.


Alguien pasa y pregunta
por los jazmines, madre.

Y yo guardo silencio.

Las palabras no acuden
en mi ayuda, se esconden
en el fondo del pecho,
por no subir vestidas
de luto hasta mi boca,
y derramarse luego
en un río de lágrimas.

No sé si tú recuerdas
los días aún tempranos
en que ibas como un ángel
por el jardín, y dabas
a los lirios y rosas
su regalo de agua,
y las hojas marchitas
recogías en esa
tu manera tan suave
de tratar a las plantas
y a los que se acercaban
a tu amistad perfecta.

Yo sí recuerdo, madre,
tu oficio de ser tierna
y fina como el aire.

Una tarde un poeta
recibió de tus manos
un jazmín que cortaste
para él. Con asombro
te miró largamente
y se llevó a los labios,
reverente, la flor.

Se me quedó en la frente
aquel momento, digo
la frente cuando debo
decir el corazón.

Y se me va llenando
de nostalgia la vida,
como un vaso colmado
de un lento vino pálido,
si alguien pasa y pregunta
por los jazmines, madre

(Meira Delmar)


Olga Isabel Chams Eljach (Barranquilla, Colombia, 21 de abril de 1922 - Barranquilla, 18 de marzo de 2009), conocida por el seudónimo de Meira Delmar, fue una poetisa colombiana de ascendencia libanesa. Fue una de las más significativas poetisas del siglo XX en Colombia, considerada el nombre femenino más destacado de la poesía de su país.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

ELLA


“Cuando camines a través de la tormenta,
mantén la cabeza alta
y no temas por la oscuridad;
al final de la tormenta encontrarás la luz del sol
y la dulce y plateada canción de una alondra”

Su mar no me conoce. No oigo su furor
contra las rocas
con bramidos de bestia malherida.
No es mi juguete su espuma apaciguada
ni las crestas que plácidamente mueren
borrando corazones en la playa…
pero en esos momentos de quietud oceánica
ese mismo mar lleva mis versos
y los ofrenda a sus pies humedecidos.
No me conoce su bosque, ni el país de pasos
amarillos
me ha visto transitar sobre hojarascas.
Mas cuando trinan los paisajes
y se hacen sombras
los días otoñales,
se quedan colgadas de los gajos
las rimas que le canto a su mirada.
No han pisado mis zapatos los senderos
que brillan al son de su silencio
y abrazan los sones de una gaita,
sin embargo conocen sus veredas
el rubor que se anida
en mis caricias
y el deseo que vaga en la penumbra.
Sombrías son las líneas
de un horizonte lejano e intocable,
campanas de escarchas acalladas
y un mural de montañas dibujado
por el temblor arrugado
de una mano.
Porque soy desierto, viento viejo y remolino,
periódico vetusto y desgastado
que se pierde dócilmente
entre las dunas…
y  ella es la canción nueva,
la límpida página de un libro
no leído,
ella va con su coro de suspiros
abrochados en aromas
de sus pechos.
Y le ríen las campiñas con sus cardos,
y los rayos matinales
que atraviesan las nieblas y el ramaje
se quedan prendidos de su falda.
Los claveles que emergen de su piano,
son metáforas de luna en los cristales
y estrellas de cortinas perturbadas.
Sin embargo, ella y yo
sabemos
de los besos que viajan en las nubes.
Sin embargo,  no obstante todos los obstantes
y a pesar de todos los pesares,
ella y yo sabemos
del amar a través de paredes cristalinas.
Por eso y a pesar de los obstantes
y no obstante todos los pesares,
desfallezco en sus labios nuevamente
y me quedo a vivir/morir  en su dulzura.

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martes, 22 de noviembre de 2011

UN POEMA CHIQUITO.


Yo quiero un poema pequeño,
que quepa en tu mano,
que lo lleves puesto
muy junto a tu pecho,
que huela tu aroma
y lleve  jazmines
entre sus palabras.
Yo quiero un poema chiquito,
al que le hagas mimos,
que sienta el sabor
de tus dulces besos
y que se arrulle
quedando dormido.
Quiero un poemita
que lleve ternura,
que vaya contigo
entre la arboleda,
que cante a las aves,
que le trine al viento
y admire en tus ojos
el azul del cielo.
Yo quiero un poema
de escaso tamaño
que siempre te mire,
al que le sonrías,
que sea una brisa
en tu cabellera,
que te baje estrellas
y flecos de luna
antes de dormirte
y te deje rosas
cuando te levantes.
Yo quiero un poema
corto en dimensiones,
que bese tu cuerpo
tendido en tu lecho,
que te pinte un cuadro
con bosque y montaña
y hasta el alba rosa
de cada mañana.
Yo quiero un poema  muy breve
y conciso que diga a tu oído
todo lo que te amo.
Yo quiero un poema pequeño…
y este es muy extenso.
¿Disculpa,  mi vida,
lo quieres igual?


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lunes, 14 de noviembre de 2011

RENATO, ESCARABAJO (infantil)

Renato, escarabajo,
se desplaza cuesta abajo,
no le dan mucho las patas
porque viene en alpargatas.

No quiere ser sorprendido
por el pícaro bandido
que lo mete en la cajuela
y se lo lleva a la escuela.

Pero no hay escapatoria,
entre libracos de Historia,
Matemáticas, carpetas,
una tiza, dos cornetas,

se lo llevan a aprender
sin tener nada que ver.
Y allí está sobre el pupitre
junto a Sarmiento y Mitre

que lo miran desconfiados,
sorprendidos y azorados.
A la hora de sumar,
Carlitos lo va a buscar,

del Renato las desata
y contándole las patas
(ya no alcanza con sus dedos)
se terminan los enredos.

En las Ciencias Naturales
el niñito sobresale,
demostrándole a todos
las partes y hasta los modos

del bicharraco aturdido.
Y ya de vuelta el bandido,
juega  a “que cae el helicóptero”
revoleándolo al coleóptero...

Llega a su casa otra vez:
en “Matemáticas” diez
y otro diez en “Naturales”
gritando de los umbrales,

y de manera afectiva
tira al bicho panza arriba.
Renato haciéndose el muerto
y con un ojo entreabierto,

cuando se silencia todo,
se incorpora de algún modo
tirándose de costado
(todavía está mareado)…

Y se va caminado,
en zigzag y protestando
¡Será posible, carajo,
perdí un día de trabajo!



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sábado, 12 de noviembre de 2011

TODO ES NADA (soneto).

Como rosa que lento se deshace
se pierde mi memoria en cada verso
tan poco concentrado, tan disperso
que se muere el poema en cuanto nace.

Veo del mar su triste desenlace,
primaveras con su destino adverso,
todo acaba en la ley del universo
y  la muerte tras el jardín subyace.

El tiempo que marchita el calendario,
inquietudes sin revolucionario,
todo marcha cual nubes en la brisa,

todo es nada, todo se precipita.
En mi noche de vida mal escrita
sólo espero en mi sueño tu sonrisa.


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jueves, 10 de noviembre de 2011

HAIKU (¿Número?)

I . (“poemita”)

sólo tres versos
minúsculo poema
va tras tu sombra

II. (“ella”)

con su mirada
talla, dibuja y pinta
bosques y trinos

III. (“ella  2”)

cuando sonríe
se iluminan los prados
cantan las aves

IV. (“años”)

todo es cansancio
cuando tañen campanas
duelen los huesos

V. (“años  2”)

no miro atrás
por miedo a tropezarme
como otras veces


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miércoles, 9 de noviembre de 2011

DÉJAME CAMINAR CON VOS.



Déjame caminar con vos  en mi distancia,
con el sol a la espalda, sol y sombra,
con las nubes con dibujos claroscuros
y tus diminutos pasos de gacela.

(De la mano escuchemos las calandrias
que saben de música y conciertos,
que saben de amor y primavera)

Déjame prestarte mis veredas
sube y baja de siesta con sus brisas,
huele a vos la tarde y el sendero
y se encienden las pupilas del paisaje.

(Vuelan raudos los gorriones en bandada
para aletear en su teatro de eucaliptus
y llevan las muchachas su reír en bicicleta)

Déjame mirarte contra el fondo de las rocas
de sierras curvilíneas y cansadas
con su edad desnuda y altanera…
Déjalas  revivir en tu mirada.

(Se hace brillo el frutillar ante tus ojos,
desvanece el remolino ante tu falda
y le pinta una acuarela tu sonrisa)

Déjame que te ofrende en una copa
la gota de lluvia retrasada
y en el pétalo de rosa desprendido,
este poema que será tan tuyo y mío.

(Cobijarás en tu pecho el incendio de mi bosque
y el secreto a voces
se dormirá contigo)

Hay un rumor que dice en la arboleda
las cosas que no dicen las palabras,
hay un verso en cada una de las hojas
y una canción nacida entre los sueños.

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