domingo, 10 de abril de 2011

ATARDECER EN TANDIL

Mi bellísima "ciudad por adopción", celebró el
188° aniversario de su fundación. Entre todas 
las poesías que le he escrito, elegí estos versos 
para homenajearle.


De la pared descuelgan los jazmines
que pasan de la mansión lindera,
el viento suavemente los pendula,
y su perfume invade el aire puro.

Entre el follaje del nogal ramoso,
se filtran los rayos del sol en despedida,
una brisa aún cálida acaricia
el ramaje retorcido de una enredadera.

Las sierras milenarias,  desgastadas,
se observan como grandes senos
de mujer de cara al cielo, con su mirar
                                                indiferente
a las nubes de tonalidad rosada.

A lo lejos los techos escarlata
parecen de casitas de juguete,
primorosamente enclavadas,
de  tilos y naranjos adornadas.

Las torres se elevan en el centro,
haciendo gala de circense equilibrio,
y  en el horizonte el campo tiñe
su magnífica amplitud de color verde.

Al labrador su descanso le ha llegado,
para volver mañana muy temprano,
la  ciudad enciende sus luces esta noche
de paz y sosiego tandilense.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.


04-04-2011

No hay comentarios:

Publicar un comentario