lunes, 30 de mayo de 2011

VOS, TODO MI PAISAJE.

Quizás todo el paisaje no sea más que eso,
un escenario de luces, sombras, verdores
u  ocres con nieblas que me miran.
Una paleta de magnífico maestro,
o  papelitos de colores que acomodan
remolinos.

Quizás todo el paisaje no seas más que vos,
vos,  tu bosque, tu campiña, tu nublada ciudad,
mi llanura, mis sierras, mis montañas o mis lagos.

Quizás seas otoño y primavera, hojarasca y mariposa,
invierno y estío, nieve, lluvia, canícula, sopor…
tormenta azul de truenos silenciosos,
cristales lacrimosos de campana en rebeldía.

Quizás seas luz del alma que busca mi cobijo,
dulce mirar con nostalgias atrapadas,
quizás seas mi paisaje tras los mares
en donde un amor adolorido vive en tus suspiros,
o exiliado en las notas de tu piano.

Pero  te amo. Te amo  como al río que baja de la cima,
como al trigal que balancea el pan naciente,
como al Pehuén de mi añosa cordillera,
como al viñedo de uvas blancas y vino trasparente.

Te amo pequeña, te amo paisaje, aromado clavel,
piedra, monte, arboleda, sombra de gnomos musicales,
espuma de mares extranjeros,
brizna de melodía de Beethoven en las flores.

Te amo en tus senderos pensativos y en mi vereda
humedecida, en mi camino orlado de poemas,
en tus huellas de dulce sinfonía,
en las callejas que saben de tu falda,
en la serranía en donde el eco de tu voz
enternece a las retamas y a las brisas. 

Te amo en el paisaje de tu nombre,
en el amanecer de tu sonrisa,
en la melancólica caída de la tarde,
en la encendida noche de oscuro manto
y parpadeos estelares.

Te amo en el claro de la luna que platea
tus senos y tu  vientre, en la fragancia de jazmines
desprendidos, en la esquina de tus labios
y en la suavidad durazno de tu piel desnuda.

Quizás no seas más que un sueño
arrancado a la tierra o dibujado en  nubes
de vientos circulares, o sembrado por  rocíos
de mañanas con luminosidad de trinos.

Quizás no seas más que mi ilusorio paisaje…
pero déjame amarte así, por siempre,
hasta que el ocaso se allegue a mis dobleces
y se apague tu nombre en mis pupilas .


Derechos reservados por Ruben Maldonado.

domingo, 29 de mayo de 2011

EL BOSQUE, LA NIEBLA... TÚ.

(“Lágrima”)

verde oscuridad
de cada hoja una lágrima
lleva la brisa

(“Silencio”)

todo es silencio
duermen las aves
en la espesura

("Luna")

huye la luna
llevándose consigo
su dulce encanto


(“Trino”)

se pierde el trino
de la bella calandria
entre la bruma

(“Brisa”)

tímido el viento
susurra en los rincones
canción de otoño

(“Pasos”)

en la mañana
los pasos se entumecen
por los senderos

(“Mirada”)

rompe la niebla
el fulgor de tus ojos
mi bien amada

(“Llegas”)

cuando tú llegas
hay rumor de tibieza
cantan las flores


Derechos reservados por Ruben Maldonado.

viernes, 27 de mayo de 2011

SILENCIO

Cuando se hacía un silencio
en mi casa paterna
(siempre llena de ruidos)
mi abuela nos decía
“Chicos, por aquí pasó un ángel”.
Hoy por este silencio
de otoño con grises,
un tropel de angelitos
andará en las veredas
pues callaron
las voces de la ciudad
con nieblas
y las aves subieron
a las ramas peladas
para quedarse quietas
sin hacer ningún ruido.
Mas fue sólo un momento,
ya ha vuelto el bullicio,
ya no hay más tristeza
en las calles desiertas,
no lloran los claveles
y las palomas se arrullan
al compás de los trinos
de vecindad con alas.

De las hojas de mi libro
se cayó una florcita,
una florcita seca,
sin olor ni color
y debe andar el ángel
que decía mi abuela
porque volvió el silencio,
porque volvió la pena
(o tal vez solamente
sea yo el que lo sienta).


Derechos reservados por Ruben Maldonado.

CUANDO TODO ANOCHEZCA

Vivo soñando dormido,
vivo soñando despierto
y aunque me sepa muerto
soñaré que aún estoy vivo.



¿Qué será de mis locas fantasías
cuando la bruma sea permanente,
todo anochezca y nada esté latente?
¿Se vendrán conmigo mis poesías,

o abrazarán tus suaves melodías
para rondar los bosques y la gente?
¿Yacerán en tus labios tibiamente?
Cuando llegue el final de éstos, mis días,

te ruego que no sufras lo perdido,
renacerá la vida en esa rosa
que llora en su rocío, luminosa.

Verás que cumpliré lo prometido:
besaré tus mejillas con la brisa
y vos me guardarás en tu sonrisa.


Derechos reservados por Ruben Maldonado.

miércoles, 25 de mayo de 2011

MIL VERSOS PARA VOS (soneto)

No tengo nada
ni nada necesito
si estás conmigo

Escribiré mil versos a tus cosas
y otros mil quedarán en tu sendero,
el musical trinar de algún jilguero
bañará de poemas a las rosas.

Escribiré a tus manos primorosas
a tu mirar, a tu país entero,
y si acaso termine el derrotero
en  tu mar de aletadas espumosas,

ve a la playa que allí estarán mis rimas
esperando de vos un dulce beso.
Al fin y al cabo no quiero más que eso,

pero por Dios te ruego (me lastimas),
no vuelvas tu mirada indiferente
a este soneto escrito humildemente.




Derechos reservados por Ruben Maldonado.

lunes, 23 de mayo de 2011

MALENA TANGO


Malena parió un tango
Por la mañana
Y le puso
De nombre
Juan Bandoneón,
Se llenaron sus pechos
De tibias penas
Y el yuyo del suburbio
Lloró rocíos,
Ausente está su oscuro
Tono de callejón
Malena canta ahora
Canción de cuna,
No vibran los zaguanes,
Su canto es suave
Para que duerma
El tango,
Y le roba sonrisas
A la luna lunera
Y ha bordado
En su almohada
Flecos de plata,
Malena le alimenta
Y ella no sabe
Si comerá esta noche
O tal vez mañana
O volverán
Las nieblas
Entre el alcohol
O  volverán
Los de blanco
A llevarla
De vuelta
A la casa,
A la casa de fantasmas
De fantasmas y gritos
Y en Malena vuelvan,
Entonces,
Vuelvan sus penas…
Malena tendrá penas
Malena tendrá penas
De Bandoneón.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.



MEDIODÍA



El azul 503 deposita una vieja vida traspirada,
un estudiante con su lozanía, un mohín  sin rayas ni uniforme
y torna la pareja con su beso bajo el sol que entibia el mediodía.

Con claridad de otoño las sierras se levantan
mostrando sus manchones de amarillas retamas
y pinares siempre verdes en marrones rocosos.

De la rama del árbol innominado, pende la inflada cola del gato
y, abajo, la paciente espera del perro duerme prematura siesta.

Está despierta mi ciudad, de eso no hay dudas,
se nota en la algarabía de guardapolvos blancos,
en el “ring-raje” a los timbres, habituados
a las cómplices risas de bandidos.

Se nota en el transitar del hombre sudoroso
con ajada vestimenta y gorrito con pompón de lana,
que aferra con callosas manos la herramienta de sus días.

Y en el baldío de enfrente los cachetes colorados
van detrás de una pelota que se acerca, peligrosa,
al arco que han demarcado con “suéter multicolore”.

Se nota en el aroma de almuerzos vocingleros,
hay ruido de utensilios y de voces juveniles,
asienten todas las rosas a pedido de la brisa
y apura el caracol su cruce por el sendero.

Las chimeneas  fuman leños de nostalgia
y dibujan contra el cielo calandrias y zorzales,
buscando en el ramaje los trinos extraviados
(una queja de bandoneón vuela a su encuentro).

Una poesía ocre escapa de mis manos
y termina en remolino
bailando en  la vereda.

Busco esa sonrisa que guardara en el bolsillo
y  la acerco hasta mis labios,
 al tiempo que una nube pinta un óleo en claroscuro.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.  


sábado, 21 de mayo de 2011

DESPIERTA MI CIUDAD


“Se despierta la mañana y tengo ganas de juntarte un ramillete de rocío…” del tango “Quedémonos aquí” de Stamponi y Expósito.


Despierta la ciudad y en su modorra
se niega a quitarse la sábana de niebla.

Despertadores que vuelan suenan a primavera
y  es otoño.

Otoño que habla de calles somnolientas y asfaltos mojados,
de melancolía injustamente achacada a estos días.

Llevo pegadas las hojas amarillas en mi calzado
y resbala el rocío desde mis lagrimales.

En el fondo las sierras se sacuden lloviznas
y nostalgias y vuelven a dormirse entre los grises.

Despierta la ciudad y de los húmedos miembros
de árboles flacos se desprende la última poesía
del verano, marchitamente ocre y abatida.

Llora este mayo su destino ingrato en esta parte fría
de un mundo candente, en este sur que existe,
como  también existo… aunque poco se note.

Despierta la ciudad y allí en esquina un colectivo azul
(503 iluminado), se lleva la envoltura de una vieja vida,
de un lozano estudiante, de una abrigada simpatía en uniforme a rayas.

Se besa una pareja, leve roce de labios, una mano pequeña
se levanta mostrando su blancura en  adiós tempranero.

La rapidez de un gato para buscar resguardo entre las ramas secas
de un arbusto sin nombre. Abajo la rabieta de disonantes ladridos
que maldicen la habilidad gatuna y su torpeza canina.

Despierta la ciudad y por si no despierta, el ulular de una sirena
estremece el matinal silencio. La Yumba de Pugliese se escapa
de un umbral y reparte sus notas junto al aroma tibio
de panes en rodajas y café sabor a tango.

Busco su sonrisa entre la bruma
y la guardo en el bolsillo pequeño de mi piel de otoño,
para tenerla a mano por si llueve…  (o por si no llueve).

Derechos reservados por Ruben Maldonado.

miércoles, 18 de mayo de 2011

SUSANA, TU SONETO

Un soneto me manda hacer Susana:
la verdad, que me pone en un aprieto,
ya verás que no copio por completo
y saldrá como rima ciudadana.

Gustoso la  acompaño en la mañana
a pasear en un “cole” tan repleto
que al descender no creo estar completo,
y ella baja radiante y muy lozana.

¡Mirá el río marrón, la Costanera!
(y el frío que parece de heladera),
El verdor de los bosques de Palermo,

(la humedad que se mete hasta los huesos),
¡La Boca! (con su aroma de embelesos)…
No sé… pero de acá yo vuelvo enfermo.

SIN EMBARGO…

Sin embargo, Buenos Aires, te queda bien tu obelisco,
sos pituca en Santa Fe, en Florida y en los shoppings,
sos marea en subterráneo, café de la Recoleta,
pizza y birra en la Corrientes y sos tango en todas partes...
Plaza Francia es jardincito que colecciona rubores.

A veces tiene tu cielo el color de la bandera,
Puerto Madero es bonito y el río es río y mar a la vez,
La Paternal y San Telmo, La Boca y Montserrat,
Constitución y Flores, Villa Urquiza y tanto más...

Si tenés cosas tan lindas, que no puedo describirlas,
tus pebetas son divinas y los muchachos pintones.

Las barriadas con su historia, Plaza de Mayo y su gloria,
y en el quiosco de la esquina la sonrisa de Gardel.

El corazón porteño es un fuelle que rezonga
y se estira en melodía de Pichuco o de Piazzola,
Maradona es "la gambeta" con un grito que perdura
en el gol a los ingleses en México ochenta y seis.

Parado frente a la esquina de Gaona  y Boyacá
un “fuerza Cacho, carajo” me sale de un lagrimón,
(vos lo entendés, Susanita).

¡La pucha, ché Buenos Aires… no sabés cuánto te quiero!
(y me gustás así, tranquila, para acariciarte bien).


Derechos reservados por Ruben Maldonado.

lunes, 16 de mayo de 2011

SU VIOLÍN AL VIENTO




Envuelto su violín en suave brisa,
su asonancia se queda en mis umbrales
y al besar sutilmente los cristales
su dibujo refleja una sonrisa.

Son campanadas, oración y misa
endulzando mis tiempos otoñales,
río de luz meciendo los trigales,
esplendor de banderas en la driza.

Esconderé su voz entre mi verso,
y el aura que atrapara su fragancia
seguirá consumiendo la distancia

para llenar de dicha mi universo…
hasta que huyan las noches y los días
y solas se mueran mis poesías.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.
                                              




QUIMERAS (soneto)



Quiero dormir borrando la memoria
sin saber de lugares ni tormentos,
maquillando de aires somnolientos
las arrugas que dicen de mi historia.

No quiero luz ni quiero ser victoria
quizás ser nube galopando vientos,
simples sueños que besen sus momentos
y morir con su imagen ilusoria.

No quiero ser montaña. Sí llanura,
donde el agua corriendo en manantiales
me alegre con rumores celestiales.

Tal vez quiera dormirme en la dulzura
de su amor con sabor de primavera,
ser piel sobre su piel… ¡Vaya quimera!

Derechos reservados por Ruben Maldonado.

sábado, 14 de mayo de 2011

LOS VERSITOS DEL ABUELO

("Mi vecino, el Duende Azul")

En el fondo de mi casa
habita un duende azul;
Cuando está triste se abraza
con su gato en un baúl.

A veces pasan los días
sin que el enano aparezca
y por esas cosas mías...
lo espié, antes que oscurezca.

¡Lo vi y no lo pude creer…!
Era un mundo de colores,
y  bosques por recorrer
con hadas y hermosas flores.

De los árboles colgaban
deliciosos caramelos,
los chocolates estaban
por los troncos y por los cielos.

Abrí muy grande los ojos
cuando encontré a mi vecino:
Traje azul, zapatos rojos…
con sonrisa de Al Pacino.

Recitaba una poesía,
algún haiku, o un relato…
¡todos de mi autoría!
Y lo escuchaba hasta el gato…

Pero en un agosto helado,
(era una noche serena)
ocurrió lo inesperado...
justo después de la cena.

¡Se le escaparon las hadas
y  se fueron muy  campantes
cantando zambas, rock y baladas
por esos caminos de antes!

Dicen que en la serranía
en noches de luna llena
se escucha la algarabía
con violín, guitarra y quena…

...en tanto en los manantiales,
un gato maúlla (y canta)
bellos versos matinales
al sol que ya se levanta.

Y aquí, desde aquel viejo baúl,
salen rancias melodías
con llantos del duende azul...
en mis más tristes poesías.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.

En la imagen, mi nieta Agustina, la hija menor de mi hija mayor.

viernes, 13 de mayo de 2011

MIS VERSOS... PARA USTEDES.


"besar tus ojos 
fugaz y dulcemente,
es como un haiku" (benchy43)




Mis versos son palomas envestidas de blanco,
mariposas posadas en mutisias y jazmines,
arroyuelos que bajan al pie de la montaña,
sombras de un Pehuén adormecido.

Atrapan vientos y luces de colores
para mis nietos y los niños de este mundo,
desprecian los fragores de las guerras,
aman las cosas pequeñas de los días.

Mis versos son destellos de la luna
y estrellas robadas a la noche,
besan labios de oceánica ternura,
se esconden en los sueños de la almohada.

Saben de mate, cigarrillo y campo afuera,
se mecen en el monte entre trigales,
cantan loas a los rayos matinales
y a la rojiza despedida de la tarde.

Mis versos son simpleza pueblerina,
que caminan veredas de rocío,
se miran en espejos de los charcos
y trinan con zorzales saltarines.

Como locos que son, le hablan al perro,
a la señora protestona en el mercado,
a la cajera que mira sin mirarlos,
a los que escuchan aún sin escucharlos.

Mis versos no claudican si tropiezan
porque siempre habrá un sostén donde amarrarse,
porque siempre habrá un aliento que aniquile
las piedras que aparecen en su senda.

Creen en Dios Omnipotente
y rezan de memoria el Padrenuestro,
lloran las miserias de otros hombres,
ruegan por la paz y la justicia.

Mis versos son para todos los que aman
y hacen del amor una poesía,
maquillando los murales con grafitis
de ensueños y un rimar enamorado.

Aunque son humildes y morirán humildes,
a veces se codean con Benedetti
y se mezclan  con los libros de Neruda...
¡desvergonzados, por favor, desvergonzados!

Mis versos, ay mujer, son para vos
que llevas la dulzura en la mirada,
mis versos, sí señor, son para usted
por ser un caballero total, noble y sincero.

O quizás sólo sean aromas de un clavel en mi ventana
y caricias del cielo, inolvidables.

 
Derechos reservados por Ruben Maldonado.

miércoles, 11 de mayo de 2011

SOY TU POESÍA

"En agradecimiento a todos quienes me apoyaron y me apoyan con su lectura
y sus hermosas voces de aliento, que son música para mis oídos". 


Soy poesía, amor de los amantes,
viento en las nubes de tu ensueño,
espumoso oleaje de tus mares,
lánguida playa de pequeñas huellas.

Soy poesía y capullo de risueñas flores,
trinar de pájaros con alas de colores,
clamor de primavera en los trigales,
remolino de hojarasca en tu vereda.

Soy poesía que murmura en el arroyo,
que sabe del camino entre la nieve,
del eco musical de la montaña
y la paz reverdecida de las vegas.

Soy poesía que sigue tras tus pasos,
que se acurruca en tu pecho ante el frío,
que se refleja en tus ojos  y se ríe
o  entristece con la lágrima extraviada.

Soy poesía de ciudadanos  ruidos
y de sones melodiosos de tu piano,
soy crepúsculo encendido y amanecer
de sombras huyendo con la noche.

Soy poesía, impregnada de aromas
colmada de besos celestiales,
cadalso de amor irrenunciable,
sendero  de caricias vagando entre las pieles.

Soy poesía que tibia se desliza
por la hondonada suave de tu cuerpo,
la que besa tu tersura cuando duermes,
la que deja una rosa prendida en tus auroras.

Soy poesía desnuda o vestida de amapola,
sedienta de labios entreabiertos,
escrita en tu mirada y en tu nombre,
postrada a tus pies, soy tu poesía.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.

lunes, 9 de mayo de 2011

LLEGASTE A MIS SUEÑOS

He sido ingratamente engañado por el sueño,
ese sueño reincidente, tierno  y bueno,
inalcanzable, tan irreal como elocuente.
Anoche llegaste hasta mi lado,
como brisa palpitante de jazmines,
con tu sonrisa de un bosque amanecido
y el canto azul de gaviotas de tus mares.

Caminaste en puntas de pies,
con pies de nubes y tus manos de nubes
me tocaron
en caricias de libre primavera.
Se hizo mío tu costado de tibieza
en las sombras se encendieron las estrellas,
supo la luna de tu música astral de cielos nuevos,
se inquietaron mis manos en tus pechos.

Anoche me engañó el sueño eterno
como al niño que he sido y que no soy,
se llenaron mis labios de tus labios,
cabalgó mi poesía  en tus rincones,
cabalgaron mis ansias en tus ansias…
Y en tu copa gloriosa un febril  vino,
se incendió con mi vino dulcemente.

Mas las nubes escondieron las estrellas
y la luna se perdió tras de los cerros,
se fueron apagando las miradas
y en mi almohada solamente hay un suspiro
que besa el  clavel que me has dejado.


Derechos reservados por Ruben Maldonado

martes, 3 de mayo de 2011

¡FIDELITO ME RECLAMA !

Con los dedos preparados y  con las manos limpitas,
con la mente predispuesta y el silencio de otoño,
con los brazos abiertos y un poquito de frío…
yo te espero, inspiración dubitativa.

A mi lado pasan bosques de cartón y de hule,
mariposillas de alambre,
gnomos hinchas de Boca,
hay trigales giratorios, poetas obnubilados.

Una laguna tembleque  con reflejos oxidados,
un camino hacia la nada con curvas sin atractivo,
un estío entre las vides y un invierno sin estufa,
un gato flaco y pelado peleándose con el viento.

Con intenciones perversas casi atrapo un ave al vuelo,
y con su trino de espanto
despertaron la malezas
y le cantaron los grillos a una lunita de queso.

Se escaparon de mis manos un jazmín descolorido,
una mesa con mantel,  sin su vino y sin su pan,
un cuaderno deshojado  y alguna rosa de fieltro,
un rapero en musculosa y un chaval muy comunista.

Me miraron las fuentes ataviadas de violeta,
las azucenas rojas, estrellas blanquicelestes,
vi un mendigo en negro  traje,
una tumba con cien luces, un cementerio de fiesta.

Divisé un castillo pobre con fantasmas desinflados,
una guitarra sin cuerdas, una moneda de un peso!!,
un poema sin cadencia, un soneto sin su rima,
pesadillas con aviones,  la Cristina en minifalda.

Un par de ojos con frescor de primavera,
un tangazo a contramano,
algún haiku abandonado,
toda una serranía con amarillas retamas.

Con los brazos cruzados y borradores
tirados, me he rendido a la evidencia
que hoy… no me sale nada…

(Fidelito me reclama: me quedo con su ternura)


Derechos reservados por Ruben Maldonado.

CAMINANDO

Hoy caminé, temprano, con el sol a mis espaldas,
se venían a mis pies todas las veredas,
se hacían angostas perdiéndose
 en  subidas y bajadas.
Todavía tenían sabor de noche
y también un gustillo a desayuno con tostadas.
La humedad del rocío parecía impregnada
mojando las paredes, las flores y mis ojos.
Mil pasos, cinco mil, quien va a saber.
Quien cuenta los pasos si no piensa
más que en ella que camina a la distancia.
Quien no deja pasar la suave brisa
con la frescura azul de la mañana,
hasta que de pronto aquel olor a pan caliente
se transforma en fragancia de jazmines
y canela, fruto maduro,
nórdico amanecer en primavera.
Y entonces se juntan los pasos y el aroma
y caminamos juntos las veredas
saltando  algunos  charcos
sin inquietar al barcino gato
que mira sin mirar ni estar dormido.
Aunque dos palabras me bastaban,
fueron cuatro  orladas de ternura,
y su mano me pareció más tibia
y sus ojos aún más soñadores.
Las miradas se dejaron atrapar
por las miradas  y hubo música en el viento,
en las callejas y  en su risa.
Estás aquí, a mi lado, dulce y pequeña,
y al día lo has vestido de diáfana alegría.
Corramos por correr y riamos por reír,
se anidarán los trinos y el vuelo de las aves
en tus labios,
en mis labios,
en los besos.
Y sabes qué? Yo también te adoro, cielo mío.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.

23-03-2010