miércoles, 18 de mayo de 2011

SUSANA, TU SONETO

Un soneto me manda hacer Susana:
la verdad, que me pone en un aprieto,
ya verás que no copio por completo
y saldrá como rima ciudadana.

Gustoso la  acompaño en la mañana
a pasear en un “cole” tan repleto
que al descender no creo estar completo,
y ella baja radiante y muy lozana.

¡Mirá el río marrón, la Costanera!
(y el frío que parece de heladera),
El verdor de los bosques de Palermo,

(la humedad que se mete hasta los huesos),
¡La Boca! (con su aroma de embelesos)…
No sé… pero de acá yo vuelvo enfermo.

SIN EMBARGO…

Sin embargo, Buenos Aires, te queda bien tu obelisco,
sos pituca en Santa Fe, en Florida y en los shoppings,
sos marea en subterráneo, café de la Recoleta,
pizza y birra en la Corrientes y sos tango en todas partes...
Plaza Francia es jardincito que colecciona rubores.

A veces tiene tu cielo el color de la bandera,
Puerto Madero es bonito y el río es río y mar a la vez,
La Paternal y San Telmo, La Boca y Montserrat,
Constitución y Flores, Villa Urquiza y tanto más...

Si tenés cosas tan lindas, que no puedo describirlas,
tus pebetas son divinas y los muchachos pintones.

Las barriadas con su historia, Plaza de Mayo y su gloria,
y en el quiosco de la esquina la sonrisa de Gardel.

El corazón porteño es un fuelle que rezonga
y se estira en melodía de Pichuco o de Piazzola,
Maradona es "la gambeta" con un grito que perdura
en el gol a los ingleses en México ochenta y seis.

Parado frente a la esquina de Gaona  y Boyacá
un “fuerza Cacho, carajo” me sale de un lagrimón,
(vos lo entendés, Susanita).

¡La pucha, ché Buenos Aires… no sabés cuánto te quiero!
(y me gustás así, tranquila, para acariciarte bien).


Derechos reservados por Ruben Maldonado.

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