martes, 31 de enero de 2012

¿ADÓNDE VA LA NIÑA?

a tu silencio
 
el bosque le da trinos
 
y vos, sonrisas


¿Adónde va la niña con tan hermosa carga?
Atrás quedó el castillo, la pálida princesa,
el caballero andante en su corcel alado,
las aromadas rosas, los lirios y azucenas.

Atrás quedó la playa con sus olas desnudas,
el remoto horizonte de aguas temblorosas,
transoceánicas pampas de trigales maduros,
el inmutable tiempo que lo devora todo.

Rescatando los sones que palpita el bosque
(embriagado de magia, de colores y sabia),
corretea la niña sobre alfombras  verdes
y sonríen sus pasos con destellos azules.

En su pequeña alforja de sueños resguardados,
atesora las voces de gigantes quejosos
y trinos celestiales que van de copa en copa
besando los misterios de la umbría fronda.

Cuando cruza el sendero de las hojas dormidas,
se lleva nieblas frescas y resplandor de invierno,
secretos que en susurro le musitan helechos,
suspiros que quedaron entre las ramas viejas.

Su violín le roba la música a los vientos
para su pentagrama de lunas y de estrellas
(encantará la noche de hadas luminosas,
apresando su amor en la lágrima escondida).

Y le escoltan los duendes de versos trasnochados,
silenciosas cabriolas de mariposas suaves
que al brillo de sus ojos le contarán un cuento,
un cuento de campiñas, de celtas y de druidas.

¿Adónde va la niña con tan hermosa carga?

Quizás a dibujar un beso en piel morena
y dejar que las sombras se estremezcan,
se abracen, se fundan y se amen
por siempre y para siempre.  


Derechos reservados por Ruben Maldonado.
(Safe Creative Registro Propiedad Intelectual 1202011003851)

lunes, 30 de enero de 2012

EL MAR Y VOS.

“Debe haber algo extrañamente sagrado en la sal: está en nuestras lágrimas  y  en el mar” (Khalil Gibran)

Es temprano. Tan temprano como que sol se asoma
y mira detrás de todo el mar, de toda el agua.
Yo abrí la ventana para verte y acaso escuché
la dulce melodía de tu piano.

(aroma de sal en un vuelo de gaviotas).
 

Entretejido mar, inquieto, volteando muros,
escondiendo risas, furor agazapado, traicionero.
Ilusión de tus manos entre  mis manos,  mariposa y nido,
temblor de cielo agrisado. Y es que no estás conmigo.

(denso oleaje de pájaro extraviado).
 

Te buscaré a lo largo de la humedad de arena
y la leve llovizna que salpica.
Te buscaré a través de tu sonrisa de lejana onda oceánica,
con picardía de niños a la siesta.

(huellas innombres borradas por la espuma).
 

Es muy posible –seguramente,  diría- que no te halle;
aunque sé que estás en lontananza, esperando que cruce la poesía
el vasto manantial de agua salobre.
Y a mi entorno llegará –y así, siempre- tu fragancia de jazmín y de canela.

(esencia sutil de cien otoños).
 

Me abrazaré a tu risa y a tu encanto
y al paisaje que abriga tu mirada.
Serán míos tus labios y en la desvanecida tarde
danzaré contigo a los últimos rayos de naranja.

(brisas que acarician las nubes sonrojadas).

Y en la noche sembrada de astros semiocultos,
gritaré a la mar tu nombre y mi fastidio.
Quiero tenerte a mi lado y sólo tengo
más agua, más espuma y más arena.

(recójanme, mar y viento y arrójenme a su lado para siempre).

(Derechos reservados por Ruben Maldonado)
(Safe Creative Registro Propiedad Intelectual 1201310998189)

martes, 24 de enero de 2012

VELO TUS SUEÑOS

Alguien quitó de mi viejo almanaque
las hojas ocres de días sin sentido,
alguien trajo a mi patio una calandria
que sus trinos me deja en la mañana.

Alguien limpió el sendero de mis versos
y lo cubrió de  rosas y claveles,
la musicalidad sonora de una risa
y  el brilloso candor de una mirada.

Alguien pasó por debajo de mi puerta
una carta con  caricias y poesías
con aroma de jazmines y canela…
Y sospecho que tú has sido la culpable.

Por eso estoy aquí, aquí donde tú estás,
no me ves, no me sientes, pero estoy.
Y tú presientes que así es,
aunque no mires mis ojos que te ven,

ni mis brazos que quieren apresarte.
Yo estoy esperando que despiertes
porque dormida musitaste mi nombre
y espero que despierta me llames todavía.

Me apena no poder arrullarme
en tu regazo, ni pasar mi mano por tu rostro,
importa, duele, el no poder besarte
pero estoy a tu lado y así  siempre.

Aunque parezca imposible,
yo velaré tus sueños cada noche,
y en cada amanecer te llegará un poema
que diga simplemente... lo mucho que te amo.


Derechos reservados por Ruben Maldonado.
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sábado, 21 de enero de 2012

LA TARDE PREGUNTABA

Descargó la tarde su aguacero
desde negros nubarrones alocados.

Antes de eso me preguntó la tarde
si yo estaba solo o estaba triste.

Ni solo ni triste, estoy con mis poesías
y en todas,  ella vive, sueña, ríe.

Entonces la tarde descargó un chubasco
para que las gotas incesantes
disimularan dos lágrimas furtivas,
mientras un piano sollozaba
su dulce melancolía humedecida.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.
(Safe Creative Registro Propiedad Intelectual  1201220950987)

viernes, 20 de enero de 2012

VERSOS EN FUGA.

En mí transita el tiempo
con cúpulas nevadas,
los días de mi otoño
son palomas sin alas
y hoy reseca las hojas
el aluvión de estío.
Llévate mis versos.
Llévalos contigo
a la luz de la vela
que hace bailar sombras,
al quejido de luna
que besa las cortinas.
En mí transita el tiempo,
desvanecen primaveras
de pájaros azules,
llévate mis versos,
ilumina tus noches
encendidas de sueños,
sed de estrellas, de piel,
de caricias prisioneras,
dibújame los labios
con sonrisas de niebla,
arrópame en tus sábanas
de pétalos dormidos.
En mí transita el tiempo
misericordiosamente,
sin puentes sobre el río,
completo de tu nombre,
peregrina mi cuerpo...
y a lo lejos, vos
con tus ojos nocturnos
y mis versos en fuga.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.
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miércoles, 18 de enero de 2012

LLUVIA Y NOSTALGIA

 “El amor consuela como el resplandor del sol después de la lluvia”. William Shakespeare  (1564-1616). Escritor británico.


Llueve…  arrastra un tango la fría brisa
con nostalgia de barrio y despedida.
En la tarde grisácea, desteñida,
ilumina entre gotas tu sonrisa.

Por  los cristales, suave se desliza,
se deforma, se hace desconocida,
se borra tu mirada humedecida
como ensoñación lluviosa y enfermiza.

Si tu voz me llegara primorosa,
la lluvia brillaría en cada rosa
y en las notas del tango a contramano.

Mi inseguro silencio es un llamado,
el  rezo en cada día declamado
por este amor tan nuestro y tan lejano.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.
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lunes, 16 de enero de 2012

A PARTIR DE GIRONDO

Leía a Girondo y me decía, “la pucha con la Andrea, a lo que me ha llevado”.
Porque se me cruzaban los ojos. Y porque así como no basta soplar para hacer
botellas, tampoco es cuestión de besar espejos y salen las poesías.
Hay personas que vienen al mundo con sus versos puestos, bien puestos.
Otras nos esforzamos por hallarlos en lo más recóndito de nuestras seseras.
A veces nos sale algo parecido al romanticismo, y entonces gritamos “¡Carajo,
qué bueno me salió!” y allí, como la niebla que se esfuma en la mañana,
el romanticismo, justamente, se nos va al carajo. Lo que sí, yo creo que la
humanidad está divida entre los que soñamos y “los otros”, sin ningún afán
peyorativo. Y ellos se quedaron sin sueños porque hay gente que los acaparó,
sin más ni más. Y los llenó de cielos, nubes, les puso titilar de estrellas y platear
de luna. Les diseñó bosques y sombras, soles y trigales, les bosquejó montañas,
mares y arroyuelos. Les dibujó una sonrisa y también una lágrima. Hizo suspiros
de las brisas, canciones de los vientos, música de los trinos, besos a través de
ventanales.  Hizo que los sueños sean verdaderamente sueños, que valieran la
pena vivirlos, durmiendo o despiertos. Hasta cuando las desgracias nos golpean
-y ya me incluyo en esa gente-, vemos una rosa en un misil, una campiña
ondulada y fresca en un campo de guerra, vemos la risita del niño y nos
cobijamos, lo más pronto posible, en los brazos del amor. Ese amor que quizás
se muestra esquivo pero que nunca dejaremos de buscar, como nunca
dejaremos de sentir que vivir es lo más bello que existe y vivir con sueños
lo máximo, o “lo más” como dicen los pibes de ahora.  Y qué tiene que ver
todo esto con Girondo. Nada. O tal vez todo, porque él dijo, y bien dicho, que
“a pesar de los esfuerzos que hago por contenerme, tengo que arrodillarme en
medio de la calle, para gritar con una voz virgen y ancestral:
“¡Viva el esperma... aunque yo perezca!” Un canto a la vida.
Entonces, voy a rogar que el azar de la inspirinola me a-rrime algo simil
poema y así me voy a dormilonguear alegre y complacido.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.
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SUSPIROS (Doküjin)

grabé tu nombre
con tintas imborrables
a sangre y fuego

en cada verso
en cada verso mío
está tu imagen

y sin embargo
te solté de la mano
y te perdiste

todo es silencio
en el bosque de ensueños
sin tu sonrisa

lloran violines
en la tarde que muere
mientras te espero

como en secreto
las brisas me trajeron
tu dulce beso

en mí amaneces
y te vas de mi sueño
tal una noche

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lunes, 9 de enero de 2012

SÓLO TU NOMBRE (soneto)

Grabé tu nombre
con tintas imborrables,
a sangre y fuego.


Te nombro y suena lejos la campana
(coro azul que se mezcla con los trinos),
como brisa que juega entre los pinos
tu nombre te describe en la mañana.

Ya la tarde lo pinta de azul-grana,
y en destellos de luna hace caminos,
embriagado de versos peregrinos.
En él está tu voz dulce y lejana,

que ora besa la estrella,  ora la rosa,
tu divino nombre está en cada cosa
de mis cosas, grabado de por vida.

En mis sueños me lleva de la mano
hasta el universo cálido y arcano
de tu lecho de diosa adormecida.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.
(Safe Creative Registro Propiedad Intelectual  1201090882838)