sábado, 21 de enero de 2012

LA TARDE PREGUNTABA

Descargó la tarde su aguacero
desde negros nubarrones alocados.

Antes de eso me preguntó la tarde
si yo estaba solo o estaba triste.

Ni solo ni triste, estoy con mis poesías
y en todas,  ella vive, sueña, ríe.

Entonces la tarde descargó un chubasco
para que las gotas incesantes
disimularan dos lágrimas furtivas,
mientras un piano sollozaba
su dulce melancolía humedecida.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.
(Safe Creative Registro Propiedad Intelectual  1201220950987)

2 comentarios:

  1. Una genialidad Maestro!!!!!
    besos beatriz

    ResponderEliminar
  2. Por aquí también llegando el chubasco, momento especial para leer tu poesía tan romántica.
    Siempre mi cariño, Ruben.
    Diluz

    ResponderEliminar