sábado, 3 de marzo de 2012

¡OH, TIEMPO!

¡Oh, tiempo! déjame escribir mientras yo pueda,
mientras mis manos sean mis manos
y mis dedos no se agoten en la danza.

Déjame  concebir los versos que ella espera,
mientras vuele en mi mente su figura
y admiren mis ojos alboradas rosas.

Déjame,  tiempo,  transitar bosques de niebla
y  juntarle esos ramitos de ternura
que vuelven con las brisas melodiosas.

Déjame  enlazarme con su cielo,
acariciar las horas de sus noches,
amarrando sus sueños a mis sueños.

¡Oh, tiempo! déjame volver a ser ladrón,
ladrón de estrellas y fulgores de la luna,
para ofrendar mi botín a su tibieza.

Déjame  enjugar esa lágrima furtiva
que se escapa a través de su mejilla
como gota de una lluvia traicionera.

Déjame tiempo, ser el eco de su risa,
el abrigo de su temblor de invierno,
el silencio que la nombre por su nombre.

Después, mi viejo tiempo, haz de mi lo que te plazca.



Derechos reservados por Ruben Maldonado.
(Safe Creative Registro Propiedad Intelectual  1203041238022)

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