martes, 25 de diciembre de 2012

MIRA LA LUNA (tanka)

Mira la Luna:


Déjame tu mirada


en su reflejo


y en sus hebras de plata


hílame tu sonrisa.



Derechos reservados por Ruben Maldonado.

(Fotografía de Silvia B. Calderón)


 El tanka es un tipo de poesía tradicional japonesa. Consta de cinco versos de 5-7-5-7-7 sílabas.


viernes, 14 de diciembre de 2012

UN DÍA EL AYER ERA TAN POCO...



Un día el ayer era tan poco
que alcanzaban dos manecitas para contenerlo.
Cantaba el viento entre silvestres flores,
y se subía al médano
a  corretear  desde el arbusto gris
al tamarisco seco
y  desde el tamarisco seco
al arbusto gris. 
Se hacía remolino veraniego
con danzantes papelitos blancos
en lo alto
y  luego bajaba  a despeinarnos
y  a bailar con los crisantemos.
Sin ningún apremio pasaban las horas
los días y los meses,
la gente era enorme
y el camino era tan largo
como lejos estaba el horizonte.
De a poco se fue abriendo el cortinado
que cubría realidades.
Entonces se comenzaba a comprender
que no todo era felicidad,
que el mundo era más grande de lo imaginado
que no  había campos de girasoles
al final del pueblo
(sólo desierto y más desierto),
y que sí habían inentendibles lágrimas por caer
y dolores que quedaban atrapados en el pecho .
El camino se veía más corto
y  el horizonte se nos venía encima.
Es que de pronto todo se volvió premura,
apenas un beso de años,
una caricia de un invierno largo
y las pequeñas muertes debajo de la alfombra.
Ahora - sí, ahora-, todo se sosiega.
Y vuelven a ser lentas las horas,
los días, los meses y los años,
como un avance a desgano
hacia la anchura de un mar petrificado,
hacia el naufragio final en la honda noche.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.

DECEMBER 10

aunque  anochece
su nombre y su sonrisa
vienen conmigo

Cuando el  otoño se hace primavera
en el blanco despertar de su sonrisa
y  de sus suaves manos nacen  armónicas las brisas
arrullando la paz de los jardines;

Cuando su transitar deleita
a los lirios, rosas y azucenas
y  sus pasos alados
invaden las huellas de gnomos saltarines;

Cuando toda ella  es un aroma,
un rumor de poesía entre la niebla,
una danza de rocío a cielo abierto,  
una inquieta ternura en calles viejas…

A lo lejos,
se deshojan mis pupilas por mirarle,
rebosa el pensamiento de caricias
y  se endulzan mis labios al imaginar sus besos.

Ilusoriamente, en su tibieza se guarecen
mis lágrimas resecas,  mis ojos cansados de horizontes,
y los vientos  sabedores de vacíos
cuelgan en las horas los ecos de su nombre.

Mis calles, mis veredas, mis momentos,
mis pequeñas cosas,
y  ella que desnuda mi mundo a su antojo
y  se queda a dormir entre mis sueños.

Ella, sólo ella.  Y yo,  solo,  conviviendo con su imagen,
adivinando su mirar hacia  las nubes
en el platear somnoliento de la luna,
en el mudo y nostálgico palpitar de las estrellas.

Ella, sólo ella en el suspiro amarillo de trigales,
en la fatiga de doblados eucaliptus,
en la coqueta montaña con pompón de nieve,
en el claro oleaje del lago azul-verdoso.

¿Qué sabe de todo esto la calandria
que con su trino alegra hoy el alba?
¿Qué sabe de todo esto el arroyo que entona
en su murmullo los versos que a ella le dedico?

Es que quizás en un sonámbulo andar
de noches vacías, de días huecos,
he compartido mi amor y mi desvelo con ellos
y con el rojo clavel que asoma en mi ventana.

Ella, sólo ella en la risa de una niña,
en la espina que no agrede ni lastima,
en el clamor que le llama entre las sombras,
en un reflejo de luz en el vino del silencio.

Otra vez vagará mi poesía hacia su pecho
y  aquella melodía que arroba mi alma
junto a una rosa llegará a su alcoba,
hoy, December 10, en este día que es su día.


Derechos reservados por Ruben Maldonado.   

Imagen: Paisaje cordillerano en cercanías de El Bolsón, Río Negro, Patagonia Argentina.