lunes, 21 de enero de 2013

VEN CONMIGO...

Tómame la mano.  Saltaremos a las nubes del silencio,
cantaremos al  sol de las campiñas, a la quietud de la rosa,
al naufragio de las penas.
Ven conmigo a navegar los mares de poesía,
con velamen de rimas encendidas
y  una azul metáfora en la proa.
Inventaré un cuento de una oceánica reina
con castillos que se mecen en el agua
flotando a la deriva.
Tómame la mano y vamos hacia el atardecer maduro
que pintarán en tus labios deseos color rojo.
Recalaremos en el bosque de las sombras indelebles
donde pájaros de otoño a cada hora fundarán nuevas canciones
y dejarán un trino en tus pupilas acuosas de rocío.
Ven conmigo, sácame de este desértico ostracismo,
quiero tu vuelo frágil de mariposa insomne,
quiero un halo de luna en tus cabellos
y  a las estrellas desnudas subiéndose a tus ojos.
Aférrate a las aristas de mi sueño que el alba bates alas
y acaso no lo vea mañana cuando nazca.
Tómame la mano. Vagaremos por un cielo de oníricos desvelos
asidos de la cola de un cometa,
con estelas robadas de asteroides en fuga.
Trae contigo el perfume de tus pechos,
la sonrisa con reflejos de llovizna transparente,
trae las notas celestes de tus pasos de humo,
trae tus manos con blancor de nieve
y  tu dulce mirada donde emerge el día.
Tráelo todo que todo cabe en mí, todo lo tuyo.
Ven conmigo que tañe una campana allá a lo lejos
y  vibran de amor lágrimas secas. Hay remolinos  de gorriones
en los patios y se besan una a otra las petunias.
No sueltes mi mano ni mis versos, no me dejes sin poesía
en donde verte.


Derechos reservados por Ruben Maldonado.




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