jueves, 7 de marzo de 2013

¡AY MUJER...!

Dulce racimo de uvas, cosechado suavemente, para deleitarnos
respetuosa y lentamente. Pétalo de rosa aislado de su madre, flor hermosa.
Suavidad,  tersura, aroma, de entre todos los seres el más perfecto y bello.

Candidez siendo pequeña,  adolecente  ingenua, joven divina diosa,
agraciada novia, esposa, madre tierna y protectora, anciana sabia,
pero siempre mujer, sinónimo de amor, de sueño etéreo.

Ay, si pudiera encontrar esas palabras que resuman lo cuantioso
de tu esencia, mujer niña, mujer joven, mujer madre.

Ay, cómo pudiera homenajear tu grandeza, por  engendrar a tus niños
por darle todo tu amparo, tu sapiencia, tu cariño,
no cabría en un poema  mi gran agradecimiento, por ser hembra, por ser
justa, generosa, por  lo que no se puede condensar  en los vocablos.

Ay, mujer, ángel del cielo venido, haz de luz en las tinieblas, refugio
en la tormenta;  ay mamá, si yo pudiera escribir mi sentimiento…
ay mujer, compañera, amiga, socia, ay hijitas, si pudiera...


Derechos reservados por Ruben Maldonado.


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