martes, 25 de marzo de 2014

DEL OTOÑO Y SUS CUESTIONES





Como si fueran cartas amarillas,
o tiernas avecillas
jugando sobre el negro pavimento,
hacen las hojas su divertimiento
bailando con el viento,
en tanto el sol curiosea a hurtadillas.

Van los niños contando maravillas,
inquietos cual ardillas,
y un pordiosero alegre y cachaciento
aminora su andar, cansado y lento,
ante el atrevimiento
de una falda muy corta y con tablillas.

La tarde se silencia bruscamente,
sólo el paso apurado de la gente
que indica, de repente,
la llegada imprevista de la lluvia.

Crepúsculo otoñal que abate al día,
prendiendo un candil con su poesía
en la pluma vacía
y en la nostalgia gris, mientras diluvia.


Derechos reservados por Ruben Maldonado.


SILENCE

Ahora dicen las estrellas
cosas que no entiendo,
se encienden, se apagan,
cambian de color…
y  la luna…
… la luna llena
que parece alumbrar
a desgano
 los silencios de las hojas muertas,
del jazmín sin gracia,
del pájaro sin trino.
Mustias arboledas
y  el misterio
que anida
en sombras viejas
apenas mecidas
por el viento.
Acaso todo es nada.
Solamente un piano…
Un piano que recuerda
y  que lastima.
Todo está dormido.
hasta los perros
huyeron de la calle.
Van mis pasos
sin rumbo
pisando los últimos ruidos
y  la luz mortecina
de faroles
que tiemblan
en el charco del olvido.
¿Sabes?
Tengo un trozo
de cielo entre mis manos
con listones del  alba
y  una sonrisa tuya
que ilumina  los espejos
de los sueños rotos.
Y vuelven a mí
el bosque, el lago,
el jardín donde se hablan
magnolias y azucenas,
tu pequeño andar
por desgastadas calles,
las sinfonías que hurgan
las cenizas
de mis deshuesados versos.
Pero las estrellas
me hablan en idioma
incompresible,
entonces hago oídos sordos
y me embeleso
en los crepúsculos
que nacen de tu risa,
en los azules reflejos
que por tus ojos
dejaron los suspiros del Danubio.
Y me duermo abrazado
a mi almohada y mi utopía.


Derechos reservados por Ruben Maldonado.




jueves, 20 de marzo de 2014

POESÍA MÍA

(21 DE MARZO, DÍA UNIVERSAL DE LA POESÍA)


¿Qué quieres ser,
poesía mía…?
¿Un racimo de sol,
un puñado de luna,
un susurro
que  nace
del conjuro
del viento,
un bandoneón
de arrugas
en un barrio
de antaño,
o un piano
ilusionado
en la campiña
vieja ?
¿Qué quieres ser,
poesía mía…?
que te subes
al árbol
destemplado
y dormido
y trinas
con las aves
ateridas
de frío,
que te trepas
al cerro
y desnudas
las nubes,
que buscas
las nostalgias
de algún
amor
lejano.
¿Qué quieres ser,
poesía mía…?
¿Una ola marina
con espumas
inciertas,
un sendero
de bosque
con sombreadas
raíces,
un mendrugo
de pan,
un linyera
dormido,
o una paloma blanca
con un ramo
en el pico?
Qué quieres ser,
poesía mía,
que te conmueve
el alma
una canción
de cuna,
el pasar
de los viejos
tomados
de las manos,
la lucha
del minino
y el ovillo
de lana,
el rocío
que brilla
en la vereda
sola,
el abrazo
fraterno
del amigo
de siempre.
¿Qué quieres ser,
poesía mía…?
¿Una mujer
desnuda
con suspiros
de noche,
un invierno
con niebla,
un estío
y  bochorno,
primavera
de azahares,
amarillos
de otoño,
o la ternura
del nieto
con caricia
en mis canas?
¿Qué quieres ser,
poesía mía…?
que te alucina
el niño
con su candor
liviano
y te muestras
turbada
con la sonrisa
de ella,
o te robas
estrellas
con perfume
de rosas
para dejarlas
todas
en su lecho
de ensueño.
Qué más quieres ser,
poesía mía…
si ya lo eres
todo,
y todo
me lo has
dado,
en las pequeñas
cosas
que rodean
tu mundo,
tu mundo
tan pequeño
que parece
un pañuelo,
tu mundo
tan inmenso
que parece
un sueño.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.
(Safe Creative Certificado Propiedad Intelectual 1107169688434)



martes, 4 de marzo de 2014

SONETO AL BOSQUE AQUEL (soneto inglés)





Canta el arroyo su canción de espuma
y el trinar en la fronda es sinfonía,
la arboleda de brisas se perfuma
con olor a madera y flor del día.

Con reflejos de sol teje la araña
orlando los cabellos del ramaje,
la senda que se engulle la maraña
se pierde en el fantástico paisaje.

La tarde es niña y le susurra al lago
una historia de duendes soñadores,
que ayudados por un antiguo mago
le dan al bosque el brillo y los colores.

(Sobre las hojas que le quita al viento
el viejo Búho escribirá otro cuento)


Derechos reservados por Ruben Maldonado.