martes, 15 de abril de 2014

A LA SONRISA DE UNA MUJER (soneto inglés)




Su sonrisa acaricia los espejos
de veredas mojadas de rocío,
ilumina el rincón de versos viejos
y trastoca el otoño en flor de estío.

Emerge de su mar, blanca gaviota,
como un rayo de sol en la neblina,
a la vez tan cercana y tan remota
clavada en mi costado, dulce espina.

Yo he de volver atado a esa sonrisa,
a desandar mi sueño cada día
e inventar su mirada en una brisa
mientras duerme la loca fantasía.

(Con el aroma de marchitas rosas
la encuentro por la noche entre mis cosas)


Derechos reservados por Ruben Maldonado.

sábado, 12 de abril de 2014

LA TARDE (soneto inglés)

La tarde en un adiós frío y sereno,
un puñado de trinos apretados.
En la calle el correr del niño bueno
y el pasar de vecinos abrigados.

La tarde es un poema que se muere,
un pedazo de vida que perece.
Hay un silbo melancólico que hiere
desde el pino que el viento apenas mece.

La tarde se arrodilla entre la sombra
y rompen el silencio las campanas,
nada queda, ni nadie ya la nombra:
duerme la noche en calles suburbanas.

La tarde, melancólica y tan mía
es recuerdo, un trozo de poesía.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.  



jueves, 3 de abril de 2014

ESCRIBIENDO, SÓLO ESCRIBIENDO




Caerá la lluvia sobre adoquines muertos
y un pájaro de alambre lanzará un trino humedecido
desde el pino encorvado  por el viento.

Entonces el poeta tomará su desgastada pluma
y escribirá...

escribirá
en un pétalo de rosa
al  sol que se ha dormido
entre las nubes,
a  la luna de platear sereno,
a las estrellas con guiños infantiles.

Y escribirá
al  bosque de las sombras escondidas,
a las flores de paupérrimo linaje,
al  arroyo con risitas de agua,
a la geometría tejida por la araña,
al imaginario duende  con su hacha al  hombro.

Y escribirá
a  la inmóvil roca con tocado níveo
que se peina en el espejo cristalino
del lago azul-verdoso,
al sendero salvaje y zigzagueante
que se hunde en la espesura de la fronda.

Y escribirá
a la calle vacía,
a la calle de los pasos ausentes
y del silencio trepado en las farolas,
al grafiti que olvidó en el subte
el último en bajarse,
el de las alas desplumadas y abatidas.

Y escribirá
a las veredas de glicinas y de olvido
del  barrio con rumor de puerto viejo
y lamentos de tango arrabalero,
a la muchacha que impaciente allá en la esquina
espera al Juan de la humilde bicicleta
y  el mirar de profundos horizontes.

En este punto comenzarán a bajarse
las persianas  negruzcas de la noche
y el cansancio se sentará a su lado
para hacerle un mix de realidad y sueño.

Con las últimas fuerzas atrapadas
le dejará a su amada una poesía
sonriendo al retrato que sonríe
y que ilumina como un sol de madrugada.
…………………………………………………………………….
Una vez más un poema a tu silencio hecho caricias
de musicales tonos, y a tus manos, tus manos
manojos de ternura, ciegas viajeras de caminos
que en esa oscuridad son sólo tuyos.

Otra vez la avidez  incontenible de ser único
mundo y la nada de allá afuera, silenciosa,
para ser nosotros, nada más que nosotros
y nuestro amor en la tibieza ciega de aquí adentro”
………………………………………………

Derechos reservados por Ruben Maldonado.



miércoles, 2 de abril de 2014

OTOÑO DE VOS (soneto inglés)




Amanece. El sol, áureo portento,
diluye el triste gris de la alborada,
pinta un cuadro de luz, amarillento,
y van naciendo trinos de la nada.

Una hoja frágil, ocre y danzarina,
aterriza en el pasto humedecido
como un pequeño avión de cartulina
Todo es magia en el día que ha nacido.

Desde el rosal mecido por la brisa
surge la poesía entretejida
en el tiempo vital de tu sonrisa.
Este otoño de vos, sueño de vida,

me trae tu recuerdo en una estela
y aromas de jazmín y de canela.


Derechos reservados por Ruben Maldonado.