sábado, 30 de agosto de 2014

ESCÚCHAME...



No permitas que se humedezcan
tus pies -punta de espigas ondulantes-
ni se mojen tus alas de ángel
ahora que el mundo te mostró sus primaveras.

Ahora que tu vuelo es un vuelo sin escalas,
con un libro de ilusiones bajo el brazo,
que no requiebre tus manos ni tus ojos
el viento del oleaje amenazante.

Bebe de un sorbo el platear de luna llena
y las brisas que saltan  amapolas,
la tibieza del sol traslucido entre el follaje,
bebe plenamente el amor, sin más temores.

Irrumpe cadenciosa las antiguas calles,
incendia el día con tu sonrisa a pleno,
no temas, que la vida invita
y toda eres tú, en ella, una divina muestra.

Mas no hay apuro, ni te preocupe el tiempo
que agosta firmamentos, sólo busca aquel sendero de los bosques
donde vuelan trinos por el aire
sacudiendo las campanas de la anciana Europa.

Yo morderé los silencios de la noche y trataré de hacer con ellos
inestables mariposas que lleven en sus alas
pintados los grafitis de mis versos
y las estrellas que iluminan tu sonrisa.

Derechos reservados por Ruben Maldonado. 

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