viernes, 19 de septiembre de 2014

MI AMIGO QUIERE SER POETA (décimas)


Para hacer un buen poema
inspirarse es lo esencial,
pensar en algo especial
y si está frente al dilema
de no descubrir un tema
-un tema con fundamento
y no minucias al viento-
salga a caminar un poco
y no se me venga loco
si no encontró el argumento.

Supongamos (y a otra cosa)
que ya sabe a qué escribir:
no le costó descubrir
que quiere una oda amorosa
cual pétalo de una rosa.
Y como está enamorado,
o tal vez encandilado,
no le quepa duda alguna
que tiene buena fortuna
porque ya está encaminado.

Pero si el verso es con rima
ya la cuestión se complica:
aunque nuestra lengua es rica
no siempre se nos arrima
con vocablos de alta estima
y se nos acaba el día
con nuestra mente vacía,
al filo del desconsuelo
y el ánimo por el suelo.
¡No desista, es cobardía!

Usted es un ser pensante
y sufre por ser poeta,
entonces, luche, acometa
con fiereza avasallante
-y por qué no delirante-
hasta lograr su objetivo
y si éste se muestra esquivo
después de tanto remar,
quizás no le cueste hallar
un hobby más atractivo.

Es que poeta se nace,
las letras salen de adentro,
con el alma de epicentro;
cada día se renace
en cada verso que se hace.
Por alguna sinrazón
y ninguna comprensión,
hay un mundo que no entiende
que lo que un bardo pretende
es llegar al corazón.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.

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