martes, 7 de octubre de 2014

SONETO DEL DELIRIO



No sé si entiendes tú lo que te digo,
si ni yo me comprendo muchas veces,
el caso es que en mis pasos te apareces
como una sombra que nació conmigo.

Por la noche mis letras son tu abrigo
y de pronto eres día y amaneces
o eres tarde dorada entre las mieses;
sin poder darte alcance te persigo.

Vanamente te busco en la espesura
y apenas si sostengo mi cordura
si te intuyo vagando por mis cosas.

Entonces, fiel amigo no te asombre
si mañana hay noticias con tu nombre:
"MATARON A UN SONETO. LLEVEN ROSAS".


Derechos reservados por Ruben Maldonado.

Me he vuelto adicto al soneto. A tal punto que ya no sé si yo lo persigo o él me persigue a mí.

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