miércoles, 19 de noviembre de 2014

SONETO A LA TORMENTA


A la tarde nublada y somnolienta
le llegó de repente un nuevo brío:
se escondieron las aves y el gentío
al presentarse un viento de tormenta

En el aire creció un olor a menta
y el cielo se tornó tambor bravío;
un rayo cual brutal escalofrío
iluminó al escena turbulenta.

La lluvia ya es un canto persistente
que acaricia los campos de trigales
y transfigura imágenes barriales.

La lluvia es un trasfondo indiferente
para aquella que tras los ventanales
dibuja un corazón con iniciales. 

Derechos reservados por Ruben Maldonado.

Imagen: “Trigal bajo la lluvia”, obra de Vincent Van Gogh (1889).

jueves, 13 de noviembre de 2014

CINCO HAIKUS PRIMAVERALES

I). ZUMBIDO

sobre la rosa

en persistente vuelo

zumba la abeja



II). BESOS

besando el aire

un vaivén de colores:

la mariposa



III). CAMINITO

reconcentradas

las unas tras las otras

van las hormigas



IV). JILGUERO

desde el ramaje

un estruendoso trino

quiebra la siesta


V). SONRÍE

en tu sonrisa

se ha quedado encendida

la primavera


Derechos reservados por Ruben Maldonado.

martes, 11 de noviembre de 2014

TANKA (Amanece)



El alba llega

otra vez (a Dios gracias)

y en la ventana

dibujan nuevos trinos

los pájaros sin sombra.



Derechos reservados por Ruben Maldonado.


SONETO AL ROJO.


Ese rojo que al fondo se despierta
para absorber el sol de primavera,
tiene la sangre de una herida abierta
y el sonreír de una brisa ligera.

Ese rojo de sensación incierta,
a veces es nostalgia de una espera
y otras veces se acerca hasta mi puerta
con la luz de un amor, a mi manera.

Ese color ha escrito ya su historia
que endulza suavemente mi memoria:
Llegó con tu clavel a mi ventana

y un beso que fue trino en la mañana;
ese rojo, tu rojo preferido,
transita entre mis versos, sin olvido. 


Derechos reservados por Ruben Maldonado.



viernes, 7 de noviembre de 2014

ODA AL AMOR LEJANO



(Un sueño es una brisa hecha poesía. Una utopía perfecta)

Vos sabés, y yo,
que este amor lejano
es ilusión
que vuela
en eterna primavera,
con mariposas
por  sendas
de los bosques,
que sueña
en la pradera
manchada
en serranía
con cantos
de calandrias
y gorriones
saltarines.
Y espera,
solo espera,
con paciencia
dulce e infinita.
Amor mío,
amor lejano,
si me llega tu voz
se desbocan
las campanas,
tu mirada
hace el día
esplendoroso
y se iluminan
los claveles y las rosas
al compás de tu sonrisa. 

Amor mío, amor lejano,
vos sabés, y yo,
lo que es besar
con besos de distancia,
cómo duelen los mares,
cómo duelen continentes,
cuando se quiere estrechar
las latitudes.
Pequeña mía
de la música
en las venas
y la risita encendida
en ternura y picardía,
que sabe a miel
y aromas de jazmines
tu cuerpo, tu piel,
yo lo sé,
aunque vos
mires allá lejos
ventanas de otros mundos
que hablan de amaneceres
nuevos
y un abrigado sol de otoño,
yo te siento a mi lado
y tu tibieza
arropa el temblor de las palabras
que discurren pausadas
por la opacidad 
de mis versos viejos.
Vos sabés, y yo,
que este amor lejano
es una ilusión
que vuela
sin descanso,
sin desmayos,
una perfecta utopía
que jamás muere
y que me hace feliz,
muy pese a todo.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.