viernes, 26 de diciembre de 2014

DON QUIJOTE POR LAS SIERRAS (soneto inglés)


¿Dónde estamos, mi buen Sancho, en qué tierras?
Mirad en derredor, sólo praderas
que mueren a mis pies, en estas sierras
que dicen por sí solas de otras eras.

¡Y ved que viene a nos ese gigante
con la clara intención de dar batalla!
Sancho Panza, su fiel acompañante,
muy cansado ya ni habla: mira y calla.

Allí lo veis, delante de un molino,
plantado como un bravo caballero,
sumido en la insania de su sino
y dispuesto a seguir su derrotero.

(La férrea altivez de la escultura
ha guardado su andar y su aventura)

Derechos reservados por Ruben Maldonado.

Imagen de la web: Don Quijote y Sancho Panza, escultura de hierro enclavada en las Sierras de Tandil (Provincia de Buenos Aires, Argentina), inspiración de esta poesía.


sábado, 20 de diciembre de 2014

DE SUEÑOS Y DE OLVIDO (liras)


Hoy sube nuevamente
esa canción de sombras y de olvido,
rumor sutil e hiriente,
un himno renacido
desde todas las cosas que se han ido. 

Al lado de la brisa,
donde el pensar es sólo una maraña,
la luz de su sonrisa
emerge y desempaña
la neblina que tapa la montaña.

La escucho como un piano:
es su voz que a través  de la cascada
despierta al bosque arcano
y en fresca clarinada
baten trinos las aves en bandada.

Su imagen se refleja
con temblores del agua rumorosa,
se disfuma y se aleja.
(Ya la luna se posa
en el tenue rocío de la rosa)

Retorna esa canción,
nostálgica canción de acordes lentos
que invade el corazón
y atiza sentimientos
del ahora y de todos los momentos.

Por un árbol inquieto
cae la noche que hurtará mi sueño
forzando el puño prieto.
¡Por Dios, si soy su dueño!
¡Grabado está en mi ser como en el leño!

Derechos reservados por Ruben Maldonado.


martes, 16 de diciembre de 2014

AL POETA



De roncas campanadas nace el llanto
precipitan las lágrimas de antaño,
mas la llovizna pertinaz que envuelve
la mañana
será un rocío que alivie los rosales.

Todo renace al surgir el día,
se renueva la vida y la esperanza,
se paren nuevos versos en el vuelo
del  jilguero
que le canta al sol y su templanza.

Del encendido parpadear de las estrellas,
sacarás los versos más sentidos,
subirá tu poesía entre azules
de las brisas
hasta posarse en el cielo y en la luna.

En el albor del bosque y su sendero,
reirá tu voz de primavera,
sabes poeta que tuyos  son los encantos
de las flores
que engalanan los sueños cada noche.

Ebrios de amor, deshilvanando vientos
entre las trémulas ramas del otoño,
recalan tus escritos en las sombras
taciturnas
donde los hurtan los errantes duendes.

Siéntete Rey de tu pequeña patria,
país en donde crecen pasiones ilusorias
aromadas de muelles y de mares,
sedientas
de aventuras, de castillos y campiñas.

Se abrirán las puertas de los mundos,
fantasías que crean tus ensueños,
se vive una vez, sólo una vez,
poeta,
canta, ríe y llora en cada rima.

Vuelca tu corazón en blancas hojas,
que te pesen las frases en tu espalda,
que las alforjas rebosen de alegrías,
de tristezas,
de utopías, amores vanos, sinsabores,

pero nunca, jamás de los jamases,
tu verbo  se transforme en  falsedades,
que tu prosa no hiera ni denigre,
busca la paz,
tú que tienes el don de los soñares.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.