domingo, 25 de enero de 2015

HOMENAJE A ANDRÉS MARÍA: "Un río de amor"



“UN RÍO DE AMOR.”

"El río es como un viaje para el sueño del hombre,
el hombre, es como el río, un gran dolor en viaje" 
de Poema del río (autor José Angel Buesa).

Quiero ser río
que baje desde las piedras,
que me acaricien las sombras
y el cantar del ave inquieta,
quiero ser el agua estanca
de un remanso cristalino,
en donde tus ojos se miren
en donde tus ojos sueñen.

Quiero ser río,
y rumor,
rumor de corriente vieja,
murmurante de poemas
que dejaron las estrellas
colgados del llanto trunco,
que quiere jugar conmigo
y se desgaja muy lento
del sauzal en brazos verdes.

Quiero ser río
que alivie tu dulce boca
y que beses mis orillas
y yo bese tus tobillos.

Quiero ser una ternura
que venga con la cascada
a reír entre tus faldas
como lo hace el viento norte,
como lo hace el viento sur,
como lo hace toda brisa
que se roba tus fragancias
para impregnar primaveras.

Quiero ser río y llegar
hasta tu día  y  tu noche,
llevando mi cielo azul
con mariposas celestes,
llevando mi cielo negro
palpitante de destellos…
o tal vez las aguas nuevas
de un torrente  hecho de ensueños
con atavíos de luna,
con atavíos de plata.



Derechos reservados por Ruben Maldonado.


Ha fallecido Andrés María Contel Barea...”el poeta del amor”. Se nos ha ido un amigo, un compañero, un señor de las letras, respetuoso caballero, maestro humilde. Supo conjugar, como nadie, el amor y la naturaleza. Quizás porque a mí también me encanta hacerlo es que nació mi profunda admiración hacia su poesía. Ante la infausta noticia, mi inspiración ha enmudecido. Busqué entonces unos versos publicados allá por abril de 2011, de esos que a él le gustaban y  que –por su parte-, tanto le escribiera a su río, a su Miño.

Es mi sencillo y sincero  homenaje a este gran hombre que ha partido. 

Que en paz descanses, amigo.



martes, 20 de enero de 2015

EL ARROYO (infantil)



El arroyo es un pequeño,
un niño que va corriendo,
juega con sombras y soles,
canta con aves y ranas.

Salta las rocas más grandes,
acaricia los pedruscos,
y a los árboles señeros
les deja gotas de risa.

De pronto es remolino
que  va limpiando de musgos
a los gigantes vencidos
por el peso de los años.

Un vuelo de mariposas
se refleja en sus pupilas,
como un abanico abierto
que intercambia los colores.

Murmura viejas historias
que le contaron los duendes
y un par de rudos hacheros
que descansan a su vera…

… como aquella, la del hada,
que tan blanca y tan bonita,
se baña por las mañanas
apenas despunta el alba.

Aunque sabe de leyendas,
por ser niño precavido,
se guarda muchos secretos
que ha descubierto en la fronda.

De noche, sólo de noche,
se acapara las estrellas
y hace barquitos que bogan
con un destello en la proa.  

El arroyo es un travieso
que no cesa de bromear,
dibuja una luna de agua
cuando es hora de dormir.

Y aunque sueña (también sueña)
llegar a ser un gran río,
sigue rociando las flores
y cantándole a su bosque.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.





martes, 6 de enero de 2015

LOS REYES MAGOS (octosílabos)



Hasta el Portal han llegado
Tres Reyes Magos también,
una estrella ha señalado
el camino hasta Belén.

Allí se ven los pastores
rezando junto a María,
son los humildes actores
en un día de alegría.

Se presenta Dios al mundo,
ha nacido en un pesebre
con su mensaje profundo
para que el hombre celebre.

Están los Sabios de Oriente
ante la cuna postrados
cada cual con su presente,
por la estrella iluminados.

La mirra, el incienso, el oro
van dejando a cada lado,
mientras un celestial coro
canta a su Niño adorado.

Gaspar, Melchor, Baltasar,
siguen su peregrinaje
con una noticia a dar:
la más hermosa del viaje.

En una noche de enero
entre nubes, entre sueños,
volverán por el sendero
regocijando a pequeños.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.  




 

lunes, 5 de enero de 2015

QUIEN PUDIERA (soneto inglés)



Quien pudiera, en el rosal soleado,
aspirar tu frescura y tu fragancia
venciendo el tiempo actual y lo pasado,
rompiendo la frontera y la distancia,

oír tu ansiada voz desde el paisaje
donde reina el trinar,  y que la brisas
-con su furtivo andar entre el ramaje-
descorran el verdor a tus sonrisas. 

Quien pudiera bajarte en una estrella
el verso más bonito que existiera
y hacer de ese poema una centella
que en tu dulce mirada amaneciera.

Quién pudiera dejarte en un soneto
sólo un beso, cada noche, y en secreto.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.