martes, 17 de marzo de 2015

MI CIELO.





Es verdad que ya no soy tu cielo.
Sin embargo tú vives en el mío
y  transita por las brisas tu recuerdo,
en las nubes se dibuja tu nombre
y las rosas se han robado tu fragancia
para que estés conmigo.

Para sentirte cerca
te busco en mensajes amarillos
que el tiempo irá borrando poco a poco
hasta que quede solamente
una gris nebulosa en la memoria.

Es verdad que ya no soy tu cielo.
Sin embargo enciendes mis mañanas
con tu risa, te veo en las veredas que yo piso
y en cada poema que te escribo.

Se estremeció mi corazón
cuando a tu lado caminé
en el sueño dulce y bueno;
¡Qué triste es despertar y no tenerte!
¡Qué triste es buscarte sin descanso,
para no hallar más que un vacío
que ahonda el alma!

Ahora digo, Dios, ¿Cómo olvidarla?
¿Cómo se hace si ella está  en todos mis instantes,
hasta en las cosas más pequeñas
que viven donde vivo?

¿Cómo se hace, mi Dios,
si ella persiste diariamente
en el café del desayuno mañanero,
en el bullicio de gorriones
que alimento con migajas,
en los listones azulgrana
que va dejando el día
con sabor a despedida,
en el platear de la luna en los jardines?


Entonces, digo yo,
que jamás he de olvidarla,
que por siempre estará en mi pensamiento,
sonreirá cuando me vea triste
y desplegará sus cabellos en mi almohada
hasta el último latido de mis venas.  

Es verdad que ya no soy tu cielo.
Sin embargo, quisiera, es mi deseo,
que alguna vez cualquiera
tú mires los dibujos de las nubes
y  sólo musites suavemente
mi nombre y un “mi cielo”,
que yo sabré cómo hacer para escucharlo.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.

domingo, 15 de marzo de 2015

¡CÓMO TE EXTRAÑO!



"Yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro de vos" del poema de Mario Benedetti "Rostro de Vos".


Es el tiempo en donde las sombras
se esconden en las sombras,
se aquietan
los rumores de las calles
y la luna se adormece
en los aleros.

Cantan mudas las estrellas
melodías de arrabales
y  los árboles,
(esqueléticos ramajes)
guarecen
el arrullo azul
de palomas olvidadas.

Es la hora en que las nostalgias se me anidan
en el pecho
y se resecan los labios
de nombrarte.

Pende tu sonrisa de las luces
cual guirnalda cristalina,
y es de pronto
rocío,
rocío que baña dulce y fino
mis preguntas,
¿qué haces?
¿cómo estás?
¿me recuerdas?

Es la hora en que toda mi poesía
se hace un sueño
y  se lleva hasta tus mares
un soplo de tibieza
que besa sutilmente
la rivera de tu boca.

Entonces mi verso ahora
es viento
que acaricia tu bosque
de cabellos,
la húmeda candidez
de tu desnudo huerto
y se queda a dormir
en tus pestañas,
susurrando,
simplemente susurrando,
“cómo te amo, amor, cómo te amo”.

Es la hora en que vengo a decirte
al oído,
suave, suave,
-para que sólo
vos lo escuches-
todo eso que tantas veces pienso:
“cómo te amo, amor, cuánto te extraño”.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.
(Safe Creative Certificado Propiedad Intelectual 1106249531240)

Fotografía de Silvia B. Calderón

jueves, 12 de marzo de 2015

DESPEDIDA



(seis años en el foro Poemas del Alma y un “hasta siempre”)

Un día como hoy, allá por el 2009, comenzaba a publicar en “Poemas del Alma”. Nunca antes lo había hecho, ni había escrito de ningún modo, sino un poco en una página española ya desaparecida llamada “Nosotros los Poetas”, en donde ingresé en el enero anterior. Encontré este lugar y aquí me quedé. Escribiendo, soñando, amando, riendo, llorando, es decir: viviendo. Aquí descubrí mi devoción por  la poesía y me descubrí. Mejor dicho, descubrí  ese don que Dios ha puesto a mi alcance. Lamento haber borrado mi producción 2009/2010 (que debe haber sido mi etapa más prolífica), aunque algunos poemas los volví a subir.

Amo  este sitio. Amo a la poesía y la respeto; para mí es nada más y nada menos que plasmar sentimientos que emergen  de las fibras más íntimas, aunque algo se nos escabulla entre los dedos, aunque las venas se desangren gota a gota. En mi última poesía, “LOS ENAMORADOS”,  les hice un homenaje a ellos, porque ellos están rodeados de poesía, viven en un mundo de poesía, beben la poesía en cada caricia, en cada mirada, en cada beso. Y como introducción dejé una frase de Julio Cortázar que me gusta mucho ya que encierra una hermosa verdad: “Las palabras nunca alcanzan cuando lo que hay que decir desborda el alma”. Considero que esto  me está ocurriendo y seguramente me ocurrirá. Mis poemas no llegan ni llegarán a reflejar algo tan bello como utópico que se ha alojado en mi corazón y allí vivirá hasta mi último suspiro.  Y me restrinjo. Y no escribo… justamente por ese respeto del que hablaba al principio.

Esta es mi despedida. Hasta aquí ha llegado mi  paso por este que consideré mi segundo hogar y que me ha dado tantas satisfacciones. No estoy triste con mi decisión, las etapas se cumplen, los caminos siempre tienen un final. La vida también: hacia allá vamos.

Jamás imaginé que pudiese editar mi propio libro ni que mis humildes y sencillos versos iban a insertarse en diversas antologías,  ni que cruzarían tantas y tantas fronteras. Jamás imaginé que iba a recibir tanto apoyo, ni que a través de la poesía podría ser tan feliz. Tal vez sea un desagradecido. No, no quiero serlo, sólo tómese mi alejamiento como un paréntesis. Ojalá sea así., aunque el tiempo a veces es tan cruel que mata los anhelos y desgasta las ilusiones.

Vaya entonces mi eterno agradecimiento a quienes me leyeron y me apoyaron, especialmente a los compañeros de los primeros tiempos cuando éramos un puñadito de locos soñadores. No quiero nombrar a nadie por temor a que alguno se quede a un costado del escrito, lo que estaría muy lejos de mis buenas intenciones; suele pasar.

Doy por descontado que los que quieran leerme, si es que las musas me llevan a hacer algo nuevo, sabrán dónde encontrarme. Aquí quedarán mis poemas, puede ser que alguien los descubra, puede ser que otros los relean, ojalá que a uno,  aunque fuera sólo a uno,  le sirvan de inspiración.

No suelo dar consejos, tómese lo que sigue como simples pensamientos, valederos para todos (y me incluyo), pero más todavía para los jóvenes poetas:

Nunca dejen de soñar.
Enamórense del amor y de la naturaleza.
La poesía está en ustedes, disfrútenla, ámenla, protéjanla.
Escriban, escriban mucho, pero no sean superficiales, háganlo con el alma y desde el alma.
No odien, no engañen, no hagan sufrir a nadie en nombre del amor.
Sepan perdonar. Quien no sabe perdonar aún no ha aprendido a amar. 


Hasta siempre, Poemas del Alma, hasta siempre, amigos. No duden, los recordaré con mucho cariño. Sean felices y que Dios los bendiga.

TANDIL, Buenos Aires, Argentina, 13 de marzo de 2015.