jueves, 12 de marzo de 2015

DESPEDIDA



(seis años en el foro Poemas del Alma y un “hasta siempre”)

Un día como hoy, allá por el 2009, comenzaba a publicar en “Poemas del Alma”. Nunca antes lo había hecho, ni había escrito de ningún modo, sino un poco en una página española ya desaparecida llamada “Nosotros los Poetas”, en donde ingresé en el enero anterior. Encontré este lugar y aquí me quedé. Escribiendo, soñando, amando, riendo, llorando, es decir: viviendo. Aquí descubrí mi devoción por  la poesía y me descubrí. Mejor dicho, descubrí  ese don que Dios ha puesto a mi alcance. Lamento haber borrado mi producción 2009/2010 (que debe haber sido mi etapa más prolífica), aunque algunos poemas los volví a subir.

Amo  este sitio. Amo a la poesía y la respeto; para mí es nada más y nada menos que plasmar sentimientos que emergen  de las fibras más íntimas, aunque algo se nos escabulla entre los dedos, aunque las venas se desangren gota a gota. En mi última poesía, “LOS ENAMORADOS”,  les hice un homenaje a ellos, porque ellos están rodeados de poesía, viven en un mundo de poesía, beben la poesía en cada caricia, en cada mirada, en cada beso. Y como introducción dejé una frase de Julio Cortázar que me gusta mucho ya que encierra una hermosa verdad: “Las palabras nunca alcanzan cuando lo que hay que decir desborda el alma”. Considero que esto  me está ocurriendo y seguramente me ocurrirá. Mis poemas no llegan ni llegarán a reflejar algo tan bello como utópico que se ha alojado en mi corazón y allí vivirá hasta mi último suspiro.  Y me restrinjo. Y no escribo… justamente por ese respeto del que hablaba al principio.

Esta es mi despedida. Hasta aquí ha llegado mi  paso por este que consideré mi segundo hogar y que me ha dado tantas satisfacciones. No estoy triste con mi decisión, las etapas se cumplen, los caminos siempre tienen un final. La vida también: hacia allá vamos.

Jamás imaginé que pudiese editar mi propio libro ni que mis humildes y sencillos versos iban a insertarse en diversas antologías,  ni que cruzarían tantas y tantas fronteras. Jamás imaginé que iba a recibir tanto apoyo, ni que a través de la poesía podría ser tan feliz. Tal vez sea un desagradecido. No, no quiero serlo, sólo tómese mi alejamiento como un paréntesis. Ojalá sea así., aunque el tiempo a veces es tan cruel que mata los anhelos y desgasta las ilusiones.

Vaya entonces mi eterno agradecimiento a quienes me leyeron y me apoyaron, especialmente a los compañeros de los primeros tiempos cuando éramos un puñadito de locos soñadores. No quiero nombrar a nadie por temor a que alguno se quede a un costado del escrito, lo que estaría muy lejos de mis buenas intenciones; suele pasar.

Doy por descontado que los que quieran leerme, si es que las musas me llevan a hacer algo nuevo, sabrán dónde encontrarme. Aquí quedarán mis poemas, puede ser que alguien los descubra, puede ser que otros los relean, ojalá que a uno,  aunque fuera sólo a uno,  le sirvan de inspiración.

No suelo dar consejos, tómese lo que sigue como simples pensamientos, valederos para todos (y me incluyo), pero más todavía para los jóvenes poetas:

Nunca dejen de soñar.
Enamórense del amor y de la naturaleza.
La poesía está en ustedes, disfrútenla, ámenla, protéjanla.
Escriban, escriban mucho, pero no sean superficiales, háganlo con el alma y desde el alma.
No odien, no engañen, no hagan sufrir a nadie en nombre del amor.
Sepan perdonar. Quien no sabe perdonar aún no ha aprendido a amar. 


Hasta siempre, Poemas del Alma, hasta siempre, amigos. No duden, los recordaré con mucho cariño. Sean felices y que Dios los bendiga.

TANDIL, Buenos Aires, Argentina, 13 de marzo de 2015.

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