martes, 4 de agosto de 2015

COMO SEA, YO SOÑARÉ CONTIGO.


Cuando el atardecer se envuelve en sombras
y comienzan las estrellas a mirar, muy lentamente,
hacia todos los suspiros de la tierra
y la brisa es un manto sin forma ni sonido,
trato, vanamente, de verte en lontananza
y me doy cuenta de pronto
que ayer hubo, que hoy no,
y que mañana otra vez
voy a escribirte
desde un invierno sin hojas,
con una mirada nueva y optimista
ocultando debajo de todos los silencios
la realidad escrita
en pupilas ausentes
y en los tiempos sin tiempo
que agostaron los sueños,
entonces vuelvo a pensarte y sé
que cuando pase mañana y sea jueves
te escribiré otra vez
para que vos me leas –imagino-
para que vos me veas –ambiciono-
aferrando gaviotas en lugar de mensajes
e inventando barreras de “stop”
para nostalgias,
nostalgias rotuladas como “pronto despacho”
y abandonadas solas a la orilla del río
para que la corriente de a poco
se las lleve, de a poco, muy de a poco,
porque al final de cuentas
son mías y las quiero,
como quiero tu nombre,
tus ojos,
como quiero tus pasos
por ciudades dormidas
y campiñas mojadas,
como quiero tus manos
con sus dedos risueños
y música emergente.
No sé si estará claro. No importa, como sea,
yo soñaré contigo.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario