lunes, 28 de septiembre de 2015

GRACIAS, DIOS MÍO (soneto)


Puedo trepar el cerro, todavía,
caminar por el bosque y su sendero,
sin ser valiente quise ser guerrero
y la lucha hizo mella en mi energía.

Puedo mirar de frente todavía,
y estrechar el abrazo más sincero,
llorar por Vos, que has muerto en el madero,
el implorar no menguará mi hombría.

Puedo oír sinfonías majestuosas,
mirar el ave en su mágico vuelo,
asumir el aroma de las rosas.

Por todo eso, Dios mío, miro al cielo
y te agradezco todo lo que tengo,
aún puedo, todavía voy y vengo.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.





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