miércoles, 14 de diciembre de 2016

VOLVER AL BOSQUE (soneto inglés)





Volver al padre viento y sus plegarias, 
retomar por la senda humedecida
de la fronda con sombras milenarias
y perfume a madera enmohecida.

Escuchar el rumor del arroyuelo,
el concierto de trinos en la altura,
el batir de mil alas rumbo al cielo,
atisbar la montaña y su hermosura.

Volver al claro espejo de los lagos,
al verdor que aprisionan las marañas,
a los cuentos de gnomos y de magos,
al tenaz quehacer de las arañas.

Volver y ser ladrón por sólo un día
para hurtarle al bosque su poesía.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.   

lunes, 12 de diciembre de 2016

MIEL (soneto inglés)




Miel se asoma con cara de inocencia
después de cometer su travesura.
Olvidada de la última advertencia
retorna infatigable a la aventura.

Me muestra una pelota entre sus dientes
y empieza una frenética carrera,
con fintas y rebotes recurrentes,
se frena, me provoca, hasta me espera.

Sus orejas se agitan contra el viento
y es su cola un meneo jubiloso.
Agotada por tanto movimiento
retorna en busca de agua y de reposo.

Dormida está a mis pies (un ojo abierto)
mientras busco una rima, a ver si acierto.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

PLAGIO



“Si acaso copias
Mi opaca poesía,
Ponle colores”

Píntale grafitis en sus paredes grises,
remienda sus fisuras,
adórnale con una estrella
robada al negro cielo,
o con un destello de luna
caído en el estanque.

Despliega entre sus letras
las sombras de los bosques,
la canción del ermitaño,
un rugido de mar,
una brisa entre trigales.

Acércale la sonrisita de un niño,
el arrullo de una madre,
el bullicio de las colegialas,
las campanas de las ocho.

Vístela con nieblas de la noche,
con la luz mortecina de un farol solitario,
con pasos que se escapan
por el empedrado viejo de la calle desierta.

Haz que brote de ella una mañana
con sus azul-naranjas,
con sus trinos desnudos,
con la esperanza nueva.

Enséñale los dulces territorios del amor,
borradas las fronteras,
anulados los prejuicios
en el sueño del beso y la caricia. 

Déjale tu alma en los vocablos,
tu alforja de emociones,
tus suspiros y tu llanto,
tu tristeza y alegría,
tus recuerdos… y tanto más.

Bebe con ella un sorbo de café
y, simplemente,
embellece sus alas
y enséñale a volar.
  
Cuando tu quehacer culmine
te darás cuenta que si,
puedes hacerlo,
sin copiar el verso ajeno.
Valórate.
Convéncete que puedes.

Derechos reservados por Ruben Maldonado

martes, 6 de diciembre de 2016

CORTO




Camino la angostura de mis días,
sin lunas ni cauces cristalinos.

Sin embargo me aferro yo a mis sueños
y en cada madrugada
es tu sonrisa
la que brilla en el rocío
de las rosas.

Tu  recuerdo es la miel que aplaca
la tristeza de la ausencia.  

Derechos reservados por Ruben Maldonado.