sábado, 26 de noviembre de 2016

LETRAS DESGASTADAS.

¿Qué es lo que queda de lo que te he escrito,
sino un puñado
de letras repetidas, gastadas
hasta ser
una alfombra grisácea de cenizas?

De esas cenizas que se vuelan
al menor soplo del  torpe viento,
ese mismo viento que otrora eran etéreas caricias
transoceánicas,
besos de aire con perfume de jazmines
y  bosques otoñales.

Peinaré mis canas nuevamente hoy,
me sentaré a tratar de bordar oraciones
con rumor de amaneceres
de limpias primaveras,
con tu imagen sonriente a mis espaldas,
a mi lado, al frente de mi pan y de mi vino
detrás y delante de mis pasos.

Dice el vecino que ayer falleció Castro
y que no ha pasado el recolector de basura.
Digo yo que mi mundo no es el mundo de él,
-de mi vecino-, ni del difunto Castro,
ni del ausente basurero,
Digo que me importa un bledo
lo que ocurre allí afuera.
Digo que mi mundo es tu recuerdo, tu sonrisa,
tu diminuta voz de alondra temerosa.

Entonces vuelvo a escribir viejas palabras
para vos,
pero sin vos,
para mí,
pero ya casi sin mí.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.

jueves, 10 de noviembre de 2016

EL DULCE ENCANTO DE TU NOMBRE.


Tu nombre se desliza entre rumores
de la brisa que viene del oriente,
se mece en la alameda,   tibiamente,
y comparte tu aroma con las flores.

Se trepa hasta mis labios y me deja
el sabor de tus besos  sonrojados.
Con sus giros de bailes encantados,
es ilusoria luz que se me aleja,

pero vuelve a latir en cada cosa
que habla de vos, de vos y tu recuerdo.
A veces se parece a un tango lerdo
otras tantas a una oda melodiosa.

Tu nombre se desliza en mi destino,
me ofrece  tu mirada en cada esquina,
a veces se me clava como espina,
otras tantas es luna, pan y vino.

Se diluye en mi sueño cada noche,
entonces aborrezco estar dormido
porque en la bruma entiendo que has venido
y es todo soledad, dolor, reproche.

Mas de pronto aparece por mi lecho,
y me deja su amor en melodías…
Tu nombre en mis noches y por mis días,
tu nombre que he tallado aquí, en mi pecho.


Derechos reservados por Ruben Maldonado.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

¡¡POR QUÉ NO SE CALLAN!!



¡Por qué no se dejan de hacer tanto lío,
por qué no me dejan leer o escribir!
Sus riñas y pullas son un desvarío
que a veces me enojan o me hacen reír.

No pierdan el tiempo en vanas discusiones
¿O lo hacen acaso para hacerse ver?
En oídos sordos no entran agresiones,
es simple la cosa: pónganse a leer.

Si hasta cuando duermo sueño con ustedes,
revolviendo todo, todo mi universo,
gritando, corriendo, trepando paredes...
¡Si no me concentro no sale ni un verso!

A ver si me entienden, MIS QUERIDOS NIETOS,
por favor ya basta de tantos barullos
sosiéguense un poco, los quiero muy quietos,
así, tranquilitos, que no hayan murmullos.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.

Sólo se trata de  un regaño a mis revoltosos nietos,  los amo mucho, pero…

(Imagen de la web)

sábado, 5 de noviembre de 2016

A UNA AMIGA TRISTE




Comprende pequeña, amiga dolida,
lo que estás sintiendo es la misma vida,
la del amor grande y la del vacío,
la del vendaval y la del rocío.

Es toda una trama, es todo un concierto,
no temas que existe un camino abierto,
ve por él con calma, que no haya prisas,
si ahora lloras, mañana habrá risas.

Muy corta es la vida, es tu primavera,
con un sol dorado alumbrando afuera,
con el vuelo ágil de las mariposas
y por tu vereda un aroma a rosas.

Aleja esa angustia, olvida el pasado,
abre la ventana, abre el cortinado,
mírate al espejo ¡eres muy bonita!
deja que se encienda esa flor marchita.

Ten presente algo: no todo perdura,
pasará la hora de la desventura,
y en las claridades de un nuevo día
vendrá a tu lado la luz de alegría.

Ayuda a que seque esa mala herida
que si bien te hallas un tanto perdida,
pasará lo agrio, cesará el tormento.
Sonríe pues, niña, éste es tu momento.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.

(Imagen de la web)



jueves, 3 de noviembre de 2016

LA MAGIA DEL SONETO



¿Qué tiene el buen soneto que me atrapa,
me lleva a conocer su fantasía,
su mundo de amor y de poesía?
Me hace ver el arroyo que se escapa

del bosque milenario, y en su mapa
de ensueños e ilusiones es mi guía,
es nostalgia, es consuelo, es alegría,
luna, sol, lluvia que al trigal empapa.

Me deja, bella mujer, tu sonrisa,
tu aroma que se queda entre la brisa,
el misterio que encierra tu mirada.

Yo me dejo atrapar por el soneto,
divago con su magia, me someto,
y me entrego a su rima acompasada.  

Derechos reservados por Ruben Maldonado.