jueves, 30 de marzo de 2017

EL OTOÑO Y YO (soneto).



Porque el otoño es frío y nostalgioso,
porque muere el verdor y gime el viento,
borraré las tristezas del momento
con la risa de un niño revoltoso.

Porque el trino se oculta en su reposo,
porque hiendo la tiniebla a paso lento,
voy a hacer con su tono amarillento
las letras de un poema melodioso.

Haré la primavera en mi soneto
con el barullo de un gorrión inquieto,
y sin las inquietudes del pasado.

En el cristal de brumas empañado
escribiré tu nombre cada día
como inicio y fin de mi poesía.

Derechos reservados por Ruben Maldonado. 

En la imagen el más pequeño de mis nietos, Fidel, hace unos pocos años.  

miércoles, 29 de marzo de 2017

CAMINÁBAMOS...



Abarcaban sus ojos las calles y las casas,
y en su sonrisa aleteaban mariposas.

A ella se abrazaba el sol de la mañana
enredando sus rayos en su pelo renegrido.

Cobija su pequeño cuerpo
en mi sombra
y me miraba con la ternura atrapada en sus pupilas..

Caminábamos  libres de todo,
 con el corazón alborozado,
y las veredas, que eran nuestras,
cantan al día, al aire, a nuestros pasos.

¿Qué se dirían los alhelíes y las rosas,
al vernos abrazados pasar frente a su casa?
Envidiarían, es seguro, la fragancia de su cuerpo
y  su frescura desbordante de armonía.

¿Correría la voz entre las flores
diciendo que allí afuera se escabulló
un pimpollo desde los jardines.
A mi lado la sentía ciudad, espiga  y prado,
trigal ondeado por el viento, océano de terciopelo,
copa de vino derramando primaveras.

A su lado me sentía dueño del río y la montaña,
de la brisa que besaba sus tobillos,
dueño de sus pequeños pies que nada aplastaban
más que el perfil sombreado de algún árbol.

En su figura renacieron mis caricias,
mis ansias de besarle
y una acuarela colmada de poemas
que vistieron sus formas de poesía.

Oh, bella mujer de distantes bosques
y antiguas fortalezas,
blanca de espuma de alterados mares,
haz de luz en otoños neblinosos,
caminar a su lado ha sido simplemente
robarle al Paraíso un día de oro.

Derechos reservados por Ruben Maldonado


martes, 21 de marzo de 2017

DIGO POESÍA... (soneto)

21 de marzo, Día Mundial de la Poesía. 



Digo poesía y doblan las campanas,
se oye el trino del jilguero entre el ramaje,
pasa la brisa aromada de paisaje,
se empina el sol entibiando las mañanas.

Son poesía los cielos azulgranas,
esas noche con estrellas como encaje,
la plateada luna y su eterno viaje,
las canciones incesantes de las ranas,

Es poesía el lucero de tus ojos,
el mohín de tu sonrisa en picardía,
la miel escondida entre tus labios rojos.

Si ves que mi poesía no te nombra
es porque eres mi poema en cada día
que musito en soledad y entre la sombra.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.

(Fotografía de Silvia B. Calderón)



lunes, 20 de marzo de 2017

MENSAJES PRIVADOS (soneto con estrambote)



(A propósito de reiterados mensajes que me hace llegar una desconocida a mi perfil en el foro de poesías)

Por ahí hay una dama que me deja
cada tanto un mensaje zalamero,
que empieza sin pudor con un "te quiero".
Me molesta. Y de allí nace mi queja.

Como quien se descuelga por la reja
de mi patio o se cae del alero,
aparece, agua sobre un aguacero.
Tal como llegara es como se aleja.

Ocurre que me pide mi  correo,
mi "escayp", mi celular o lo que fuera.
Y lo hace dulcemente, según veo.

Con respeto, señorita:  es "al ñudo"
que me siga escribiendo a su manera,
no tendrá la respuesta que quisiera.

(No soy una lumbrera,
soy viejo, soñador, algo poeta,
pero no he de caer en esa treta)

Derechos reservados por Ruben Maldonado.

Aclaración. "Al  ñudo":  en vano, inútilmente (del glosario gauchesco argentino). 


domingo, 19 de marzo de 2017

LA CASCADA (soneto)




¿Qué dice en su caída la cascada
salpicando a su entorno de verdura?
Al bajar de las sombras con premura
las noticias propala en bocanada.

Sin embargo es confusa su llamada
y el misterio que atrapa la espesura
seguirá en sus recintos de clausura.
¿Existirá la patria imaginada

de la princesa y los barbados gnomos?
¿Será tal vez el reino del hachero
que venció con su fuerza al hechicero?

En su lluvia olvidamos lo que somos
y volvemos al cuento de la infancia
con la magia del bosque y su fragancia.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.