domingo, 6 de agosto de 2017

SONETO SIN ENGAÑO



Llegas vaporosa a mi poesía
con tu aroma sutil y delicado,
a veces te recuestas a mi lado
y pareces un ser de fantasía.

Muere la ensoñación llegando el día
cuando  la última estrella se ha apagado
y lo real da un golpe despiadado.
Sólo queda tu dulce melodía

y estos versos que tratan vanamente
de encontrarte por donde no te encuentras,
de esperarte por donde jamás entras.

Tal vez, quizás, sería coherente
censurar el soneto y sin engaño
olvidar, olvidar. Pero te extraño. 

Derechos reservados por Ruben Maldonado.

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